lunes, 28 de enero de 2013

El porque Yolanda ya no es mi novia

Toda historia tiene un inicio y un final, la historia de nuestro noviazgo ha llegado al suyo. Ya no puedo continuar llevando la misma relación que llevamos hasta ahora y me di cuenta que ella también pensaba lo mismo, pero ella no sabía que ese día todo iba a cambiar para nosotros.

Muchas veces bromeando, otras más en serio que bromeando, ya habíamos tocado el tema. Por lo que cierto día armado de valor, convicción, lleno de ilusiones y con un Doraemon en la mochila, me dirigí hacia la ciudad donde ella vive tal y como lo he hecho muchas veces, pero está vez todo iba a ser diferente. Nuestro noviazgo algún día tenía que terminar.

Le he pedido a Yolanda que deje de ser mi novia, le he pedido que sea mi esposa. Y como testigo he puesto a alguien que para ella ha representado algo especial a lo largo de su vida. Alguien que lleva una sonrisa eterna en el rostro, que contagia con su sonrisa como queriendo decir que mantengamos una mente positiva ante el futuro incierto. He puesto de testigo a un Doraemon, el personaje favorito de Yolanda.

Doraemon sacó de su bolsa una herramienta mágica que cambiaría nuestro destino; un anillo y una sencilla cadena con un pendiente que llevamos como recuerdo adicional de ese día que cambio nuestras vidas.

¡Ella ha dicho SI y mi vida ha cambiado! Hoy soy más feliz que ayer y sé que mañana lo seré aún más. Juntos iniciamos este viaje, juntos viviremos una gran aventura, con subidas y bajadas, pero lo haremos juntos. Apoyándonos el uno en el otro como piezas de un rompecabezas que ya estaban destinadas a estar juntas. No podía ser de otra manera. Nacimos a medio mundo distancia, pero Dios en su sabiduría nos ha reunido a su tiempo. Que lo sepa el mundo y sus alrededores. ¡¡TE AMO!!


Si aún no sabes como inició esta historia, visita el siguiente enlace
http://ferlop007.blogspot.tw/2012/12/la-historia-de-como-conoci-yolanda.html



sábado, 12 de enero de 2013

Trabajando en Taiwán 4. Cuando chino no es suficiente

Hablar chino en Taiwán es de gran utilidad, casi se podría decir que es vital para poder sobrevivir. Dependiendo del área donde se viva, no es necesario hablarlo con tanta fluidez. He conocido casos de personas que llevan más de cinco años en Taiwán y no hablan nada de chino, exactamente nada, no saben decir “hola” o “gracias”.  En algunos casos con hablar un inglés decente se tiene para vivir.

Sin embargo cuando se busca un trabajo, la mayoría de empresas requieren cierto nivel de chino de parte de los extranjeros. Aunque una empresa haga negocios a nivel internacional, las reuniones son conducidas en chino a menos que se encuentre presente un cliente extranjero, pero si se trata de reuniones con empleados, es 100% chino. Alguien podría pensar que esto es muy difícil para los extranjeros, pero la verdad es que por contexto o por experiencia, se va entendiendo un poco de lo que se habla durante la reunión.  El verdadero problema no son las reuniones, es la vida cotidiana dentro de la oficina, la planta de producción, el trato con los operarios. No me refiero a la personalidad de las personas, en la vida cotidiana ellos prefieren hablar un dialecto local llamado “taiwanés”.  Su escritura es igual a la del chino, pero su pronunciación es totalmente diferente.

En Taiwán existen además del chino, varios otros dialectos entre los cuales el principal y mayormente hablado es taiwanés. Por razones políticas que se remontan a más de 50 años, muchas personas prefieren hablar taiwanés en lugar de chino. Cuando saben que un extranjero, ya sea un compañero de trabajo o un cliente habla chino, hablan en taiwanés precisamente para poder hablar con libertad.

Todo esto puede parecer ser normal, ya que todos preferimos hablar nuestro propio idioma. Sin embargo algunas empresas llegan al caso de no hacer negocios con otra empresa taiwanesa a menos que la persona responsable de la comunicación entre ambas hable taiwanés. No importa que todos hablen chino, si no habla taiwanés, no se hacen negocios. Esto me lo explicó una persona que trabaja en una empresa dedicada al comercio internacional y que ayuda a empresas taiwanesas a hacer negocios con empresas extranjeras. Estas empresas les exigen que quien los contacte de parte de ellos hable taiwanés. Hasta hace algunos años, la persona que no hablaba taiwanés era menospreciada y tratada como un traidor a la patria en ciertas áreas de Taiwán.

Existen gerentes que son taiwaneses tradicionales, no utilizan chino casi para nada, incluso en reuniones de trabajo. Incluso se niegan a aprender inglés por considerar que si alguien quiere hacer negocios con ellos, entonces debe aprender chino, utilizando el taiwanés para discutir con sus empleados.

En cierta ocasión un supervisor a quien raramente he escuchado hablar una palabra en chino me estaba explicando una parte de una máquina, al terminar su explicación me pregunto si le había entendido, le respondí que no le había entendido nada ya que todo lo había dicho en taiwanés. Me vio sorprendido y dijo que había hablado en chino, pero los compañeros presentes le dijeron que efectivamente había hablado todo en taiwanés y nada en chino. Me pidió disculpas y volvió a explicar pero ésta vez en chino y hablando despacio, no sé si hablo despacio para que yo entendiera o para asegurarse él mismo que estaba hablando en chino.

Aunque en todo Taiwán hay personas que hablan taiwanés, se podría decir que de la parte central hacia el sur de la isla, escuchar taiwanés en la calle es cada vez más común. Sí un extranjero al solicitar empleo se le pide cierto nivel de inglés, imagino que cuando un taiwanés solicita empleo es mejor que tenga cierto nivel de taiwanés.