lunes, 19 de febrero de 2018

¡Feliz cumpleaños! ¿Y ahora?

47 años


¡Feliz cumpleaños!
¡Que lo pases de lo mejor!
¡Que cumplas muchos más!
¡Que sigas recibiendo muchas más bendiciones!
 
Estas y más son las frases que he recibido este día. Sí, es mi cumpleaños.
El día de hoy he llegado a 47 años, gracias a Dios. 




La mayoría de personas acostumbra a evaluar su vida, viendo hacía los años pasados y enumerando las cosas que hicieron bien, lo que hicieron mal, lo que no debían haber hecho o que podrían haber hecho mejor.

Para felicitarse a sí mismos se dicen frases como
Fue lo mejor que hice.
Ese año fue mi mejor año.
Fui el mejor de esa competencia o trabajo.
Etc.

Y para lamentarse usan frases como
Nunca debí haber hecho eso.
Fue mi peor trabajo.
Fue la vergüenza más grande de mi vida.
Nunca estuve más decepcionado.
Y muchas otras frases más.


Si volviera a empezar...


Desde hace ya varios años, aún estando en Guatemala, aprendí que no sirve de mucho ver hacía el pasado, solamente para aprender de él y mejorar, pero no para vivir de glorias pasadas o llorar por los fracasos pasados.

De hecho, si tuviera que volver a mis años mozos y tuviera la oportunidad de hacer las cosas de nuevo, las haría igual, sin cambiar nada. Cometería los mismos errores y con más ganas, sabiendo que cada uno de ellos me enseñó algo o me quitó algo o alguien que no me hubiese permitido llegar a donde estoy ahora.



Me volvería a equivocar, pero esta vez lo haría adrede, esperando con ansias la oportunidad que siguió a cada ocasión y que me abrió el camino para llegar hasta aquí.

Hubiera hecho cada travesura otra vez, aun sabiendo el castigo que vendría por ello, las hubiera disfrutado más y me hubiera reído más, ya que cada una de ellas se convirtió en las memorias que me hacen sonreír el día de hoy.

Los fracasos los enfrentaría con una sonrisa, porque al final no fueron tales, sino se convirtieron en las lecciones de vida necesarias para alcanzar los éxitos que les siguieron.

Incluso las pérdidas personales, las enfrentaría con más valor y entereza, porque son las que formaron mi carácter y me ayudaron a mejorar como persona.


Feliz con lo que tengo, con lo que soy


No lamento las cosas que no hice, lo que no vi, lo que no dije. Al contrario, me alegro que así fuera, porque entiendo que cualquier pequeño cambio en mi vida me hubiera llevado a un final diferente y no estaría en este momento donde estoy, con la persona que estoy, con lo que tengo, lo que sé, lo que conozco. Sería todo diferente.


Le agradezco a Dios lo que soy y tengo, me gusta mi vida actual, estoy feliz con la persona que está a mi lado, con las personas que conozco y los lugares visitados.

Alguien bien podría decir que no le gusta su vida actual, bueno, esas son buenas noticias, significa que estás a un paso de empezar a hacer cambios y tener una nueva vida. No importa si es algo grande o pequeño, ya que por muy pequeño que sea ese cambio, al final te llevará por un camino diferente al actual.

Con mi esposa nos gusta hablar de metas y sueños, lo que nos gustaría lograr en este nuevo año. Hoy durante nuestro almuerzo en un restaurante celebrando mi cumpleaños, nos vimos charlando sobre las nuevas metas para este año. Nada del pasado, solo del futuro.


¿Y ahora?

 

Enfrentamos este año 2018 con metas más grandes que el año anterior. El año pasado logramos varias de las que nos habíamos propuesto. Este año se presenta con nuevas oportunidades y retos, los cuales requieren de toda nuestra concentración, dedicación y fuerza.

Dividimos las metas en varios tipos, espiritual, estudio, dinero, personal, salud, trabajo. Cada uno puede decidir su propia clasificación. Nosotros escogimos estas.

Me veo al espejo y sé que no soy un joven de 18 años, pero mi corazón sigue lleno de sueños y metas como si lo fuera o más aún. Cada año tacho de mi lista varias metas logradas y agrego nuevas, este año espero lograr más que el anterior. Es una lista que no acaba y así espero mantenerla.



Son 47 años, mis canas lo delatan, quienes me conocen saben que siempre me he negado a la idea de pintar mi pelo, me gustan mis canas.

Son 47 años, gracias a Dios. Sin El no estaría aquí. Sin El ninguna meta se habría logrado. Sin El nada es posible.

Gracias a mi familia, a mis amigos, especialmente a mi esposa. ¿Cómo no querer a quien lo quiere a uno con todo y defectos?

A todos los que me han felicitado, mil gracias por recordar a este gordito lindo. Su servidor.
Dios los bendiga.








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