lunes, 21 de octubre de 2019

Abriendo una academia de idiomas en Taiwán. Parte 1

Abriendo una academia de idiomas en Taiwán. Parte 1



  • ¿Quieres o sueñas con abrir una academia de idiomas en Taiwán?
  • ¿Has buscado información, pero no la encuentras?
  • ¿Encuentras la información, pero no la entiendes?


Bueno, este artículo es para ti. Voy a compartirte un poco de cómo abrir una escuela de idiomas en Taiwán.

Mucho piensan que solamente debes tener un socio taiwanés que se encargue de esos “pequeños asuntos legales”, que en realidad no son para nada pequeños. Creen que tener dinero, experiencia o las buenas intenciones, ya con eso es suficiente.

Bueno, empecemos a desmoronar mitos. Pero antes, hablaremos sobre algunas opciones para empezar tu escuela. Por ejemplo:

A. Empezar las clases en casa.
B. Dar clases en cafeterías o algún otro lugar público.
C. Rentar un aula en una academia debidamente registrada.
D. Abrir una empresa que brinde asesoría de idiomas.
E. Abrir una academia propiamente dicha.


Empezar las clases en casa.


Puedes acomodar la sala, el comedor o una habitación de tu casa para poder dar clases. Se entienden como tutorías. Te ahorras el alquiler de un local, pago de impuestos, ya que la escuela no está registrada, eres quien tiene el control de todo el espacio.


Ya sea que des clases a niños o adultos, debes evitar problemas con los vecinos. En caso alguien te reporte al ministerio de educación por ser una escuela “bajo de agua”, puedes recibir la visita no deseada de inspectores del ministerio de educación, acompañados por un representante de los bomberos y un policía. Estos no podrán entrar a tu casa sin una autorización, pero te dirán que han recibido un reporte sobre ti. La multa puede llegar a ser de hasta NT 60,000 por cada visita que te hagan.

Sí, siempre hay alguien que te pueda reportar. Y no, no hay forma de saber quién te reportó ni cuantas personas te han reportado. 

 

Dar clases en cafeterías o algún otro lugar público.


Esta es una opción usada por muchos maestros en sus inicios. Es más conveniente para trabajar grupos pequeños, especialmente adultos. No pagas alquiler, impuestos ni te pueden acusar, ya que estás en un lugar público y si estás consumiendo, es como cualquier grupo que se reúne a estudiar en dichos lugares.



No tienes control del espacio. Debes llegar temprano para encontrar mesa y reservar asiento para tus estudiantes o planear las clases en un horario no pico. El ruido del entorno será un inconveniente, debes adaptarte a trabajar en este tipo de ambiente.

Hay cafeterías que te pueden alquilar un espacio con un consumo mínimo. 

 

Rentar un aula en una academia debidamente registrada.


Si conoces a alguien que te pueda renta un aula en su academia, estás por el buen camino. Esa academia ya pasó por todo el proceso de registro, un proceso largo, por cierto, por lo que puede rentarte un aula y no tendrás problemas en caso alguien te quiera reportar.



Puedes negociar si quieres rentar por las horas de clase o quieres rentar el aula por todo un mes, así dispondrás del espacio para colocar tu material y dejar tus cosas allí. Serás una academia dentro de otra academia.

Si rentas solo por las horas de clase, no podrás decorar el aula con tu material. Tu clase siempre será identificada bajo el nombre de esa academia y no el tuyo. 

 

Abrir una empresa que brinde asesoría de idiomas.


Es la opción más cercana a una academia sin ser una academia. Muchas son las personas que toman este camino. El registro de esta empresa es muy económico en comparación con el de la academia. Y también es más rápido. Pero el impuesto es más alto que el de una academia.



Debes contratar los servicios de un contador, este será el responsable de llevar el control de los ingresos y egresos, reportar los impuestos y hacer el registro de la empresa. Es mejor si buscas a uno que tenga experiencia con academias. Normalmente, los contadores que trabajan con academias se conocen entre sí.

Esta opción no te permite tener más de 4 estudiantes al mismo tiempo. En caso alguien te reporte y recibas la visita de los inspectores, puedes tener cuatro clases de solo un estudiante al mismo tiempo o dos clases de dos estudiantes, pero no puedes tener más de cuatro en el mismo horario.

Las reconoces porque estas “academias” se anuncian que trabajan con grupos de 2 a 4 estudiantes. 

 

Abrir una academia propiamente dicha.


Este proceso es más largo, caro, tedioso y muchas veces aburrido y desesperante. Pero es lo que debes hacer para que evitar que alguien te reporte. El impuesto es menor que el de una empresa. No tienes problemas con abrir grupos mayores de 4 personas.



Igual que una empresa asesora, necesitas los servicios de un contador. En ambos casos podrás emitir facturas.

En futuros artículos comentaré sobe abrir una academia propiamente dicha.

Si tienes alguna duda en especial, deja tu mensaje,
Hasta pronto.