miércoles, 29 de septiembre de 2021

El beso de la rana. Restaurante colombiano en Taiwán.

El beso de la rana. 

Restaurante colombiano en Taiwán.


 

Hola a todos, esta vez quiero comentar sobre otro restaurante que hemos visitado con mi esposa. Se trata de un restaurante colombiano en Taiwán. Sí, un restaurante colombiano.

 

Este restaurante se encuentra en la provincia de Taoyuan, en Taiwán. Hablando con el chef, nos comentó que el clima de la ciudad le recuerda al clima de su ciudad en Colombia. Que los clientes llegan para comer sin prisas, tomándose su tiempo. Al contrario de lo que pasa en la ciudad capital, donde debido al ritmo de vida tan agitado, la gente no pasaría tanto tiempo en el restaurante degustando la comida.

 

Un chef colombiano y un chef taiwanés 



 

El restaurante es atendido por un chef colombiano y un chef taiwanés. Dos profesionales con experiencia. El colombiano viene de una familia de chefs, ya que su abuelo y padre también fueron chef antes que él. El taiwanés es especializado en repostería y ha ganado un tercer lugar en una competencia en Australia.

 

Esa combinación de comida y repostería hace especial la experiencia en el restaurante.

 

El restaurante 

 


 

Al entrar, se puede ver la cocina al fondo y a la derecha está la recepción. En el primer piso, se encuentran dos perros, las mascotas de los dueños. Tienen un mapamundi con la bandera de Colombia de fondo.

 


 

Al subir las gradas hacia el segundo nivel, se encuentra un mapa gigante de Colombia decorado con luces. En el segundo nivel, en medio del área de mesas hay una fuente con peces de colores que dan un aire fresco al ambiente. Cada mesa tiene un nombre de una de las provincias de Colombia.

 

La comida

 

Ordenamos un sancocho, una sopa tradicional de Colombia y República Dominicana que según nos explicó el chef, la diferencia está en la forma de cocción de los ingredientes. El que nosotros comimos es llamado “sancocho trifásico”, por tener tres tipos de carne, cerdo, res y pescado, esta combinación le da un sabor especial que no he encontrado en Taiwán, pero que identifiqué inmediatamente con el sabor de Latinoamérica.

 


 

El sancocho tiene además de carne, papa, yuca, aguacate, elote, zanahoria, entre otros. Es acompañado con un arroz sazonado que se puede comer junto con la sopa. Una delicia al paladar. Comimos dos arepas rellenas de queso que me recordaron un poco a la comida salvadoreña, “pupusas de queso”.

 

Una porción de chicharrón, sazonado con ajo y sal, que se puede degustar con limón. La carne estaba muy suave, fácil de cortar. Servido sobre una hoja de plátano para que conservara mejor el sabor.

 


 

Nos dieron tres tipos de salsas caseras, una picante, una de tomate y otra de guacamol. Excelentes para acompañar el arroz, el chicarrón, las arepas o comerlas solas. Para terminar, nos brindaron un postre de chocolate, para Yolanda y un platillo de frutas para mí.

 


 

Recomiendo hacer una reservación con antelación. Si van en carro, hay un parqueo público a una calle del restaurante, a menos de 5 minutos caminando.

 

El beso de la rana, restaurante colombiano en Taiwán, una experiencia que no te puedes perder. 

 

La página Facebook del restaurante:

https://www.facebook.com/ElBesodeLaRana

 

 

 

 

lunes, 27 de septiembre de 2021

Restaurante español Maná, en Jubei, Hsinchu, Taiwán


 
Hola, 
 
Soy Fernando. Aprovechando el fin de semana largo, hemos decidido ir a visitar un restaurante que nos recomendaron hace un par de semanas. Según nos dijeron, el dueño es un español de ascendencia judía y su esposa es taiwanesa. 
 

 
Le dije a mi esposa, "los judíos no comen cerdo, comen cordero, será interesante saber qué tipo de comida hay en el restaurante". Así que hicimos una reservación para cenar y fuimos a conocer el lugar.
 
De entrada, hay cuatro mesas para cuatro personas cada una, la cocina está a la vista con un mostrador alto para remarcar la división del área de mesas y la cocina. En cada mesa hay una esfera de cristales, algunas con tonos azulados y otras con tonos café y crema, la cuales tienen una pequeña vela en su interior, colocadas en una base de bronce. A juego con dichas esferas, se encuentra una serie de lámparas colgando del techo. Dando al restaurante un pequeño toque de ambiente de medio oriente.
 

 
En una pared se encuentran dos pinturas al óleo muy hermosas, una representa una mina del sur de España con su torre y la otra es de Makhtesh Ramon, un cañón en el sur de Israel. Lo que las hace más especiales, es que ambas fueron pintadas por la madre el chef, son los originales.
 

 
Al hablar con el chef, nos comentó que es originario de Linares, en la provincia de Jaén al sur de España, judío sefardí. De allí el toque de medio oriente en la decoración y en la sazón de la comida. Además cuenta con más de 20 años de experiencia como chef en España, Italia, Inglaterra y ahora en Taiwán. Un apasionado por la cocina desde joven, reflejado en el menú del restaurante.
 
La comida, ordenamos gambas al ajillo, pincho moruno con salsa picante, labneh con pita, ensalada israelita, café capuccino, milkshake de galletas oreo y de postre, panna cotta. Una sinfonía de sabores muy bien combinados, y presentados de forma que invitaban a desgustarlos. El pan es elaborado artesanalmente por el chef, la crema para el labneh de igual forma. Dándole un toque único a la comida.
 

 
El restaurante se llama "Maná", en hebreo "מנה", que de acuerdo a la historia judía era el pan caído del cielo, enviado por Dios para alimentar a los judíos en su viaje por el desierto, durante el camino desde Egipto hasta la "tierra prometida", hoy Israel.
 
Israel y Guatemala tienen un vínculo muy especial, en el año 1948 cuando en las Naciones Unidas se decidía la fundación del estado de Israel, cuando faltaba solo un voto para su aprobación, fue Guatemala quien dio el voto final a favor.
 
Un restaurante recomendado a quien quiera probar la sazón del sur de España. Puedes practicar español con el chef al ordenar la comida, él estará más que feliz de atenderte.
 
Si vas un fin de semana, es posible que conozcas a su esposa, taiwanesa que también habla español. Una pareja de emprendedores que vale la pena apoyar.