domingo, 26 de mayo de 2013

Trabajando en Taiwán 7. Hablando tres idiomas y escuchando cinco.



Nunca he estudiado portugués, he conocido el idioma a través del fútbol, siendo Brasil el equipo de mi predilección en los campeonatos mundiales. Lo más que he llegado a aprender del idioma es debido a una canción de un grupo de rock guatemalteco de los 80s-90s, Alux Nahual, con su canción Joao, la cual grabaron tanto en español y en portugués.

Nunca he estudiado italiano, sin embargo recuerdo que mis primeras palabras en dicho idioma fueron gracias a las películas de El Padrino, las cuales están entre mis favoritas. Y también gracias al fútbol, siendo después de Brasil, el país que ha ganado más copas mundiales.

Trabajo en una empresa taiwanesa de nivel internacional, esto me ha dado la oportunidad de viajar a varios países de Latinoamérica, promoviendo las máquinas que produce la empresa, participando en ferias de maquinaria textil, visitar clientes potenciales y por supuesto conocer lugares y personas interesantes. Comúnmente tenemos visitas de nuestros socios italianos y empresarios de varios países.

En mi diario vivir en la oficina, utilizo español para comunicarme por correo o teléfono con los clientes y representantes en Latinoamérica; inglés con mi supervisor y los compañeros de ventas; chino (aunque aún no lo hablo bien) con los técnicos, el personal de Recursos Humanos y Sistemas. Sin embargo cuando recibo correos de Brasil o Italia, por lo regular me escriben en portugués e italiano.

Hubo una ocasión en que recibí un correo de uno de los socios en Italia, él escribió varios párrafos en italiano y al final me escribe en español “perdona mi mal español”. Yo me dije “¿Cuál español? ¡Todo está en italiano!”

La mayoría de latinos que estamos trabajando en Taiwán hemos pasado por este tipo de experiencias. Ha habido días en que me ha tocado trabajar con los cinco idiomas.

¡Gracias a Dios que soy latino! El idioma español me ha ayudado a trabajar con personas en otros idiomas, que sin haberlos estudiado he logrado comunicarme con ellos, solo Dios sabe cómo.

En una feria de maquinaria textil en Brasil, me hablaban en chino los taiwaneses y chinos; inglés los coreanos, hindús, turcos, ingleses y franceses; español los argentinos, peruanos y bolivianos; portugués los brasileños e italiano los italianos. Fueron cuatro días de cruce de idiomas.

Aquí una fotografía tomada en dicha feria, unos minutos antes que entrara el público, en donde estoy junto a un técnico italiano y socios brasileños.


sábado, 11 de mayo de 2013

¡Las banderas de Taiwán y China ondeando juntas!



Ciertas cosas son difíciles de ver o encontrar. Hay situaciones que difícilmente se repiten dos veces o que podamos ver dos veces. Bueno, esta vez me toco presenciar algo que no se ve tan fácilmente. Fue algo tan grato que le tome una foto para poder contarlo y tener pruebas de ello.

No soy taiwanés, sin embargo he aprendido a querer este país y cuando vi la siguiente imagen me invadió un sentimiento de orgullo. Los gobiernos ponen sus reglas, dictan quien es amigo y quien no lo es, se olvidan que al final todos somos seres humanos, que tengamos rasgos diferentes no nos hace mejores ni peores. Es precisamente esa diferencia cultural, de raza y credo lo que hace que la humanidad sea tan llena de vida y de una riqueza inmensa.

No somos tan diferentes unos de otros, somos más parecidos de lo que creemos. Pero debemos aprender a vernos con otros ojos, no cegarnos a nosotros mismos para no caer en críticas y prejuicios que nos llevan a la discriminación hacia nuestros semejantes. Como bien dijera el maestro Yoda, esos sentimientos nos llevan al odio y el odio nos lleva hacia el lado oscuro.

Esto es lo que vi en una feria internacional de maquinaria textil en Sudamérica:
¡Las banderas de Taiwán y China ondeando juntas!
¡Y así permanecieron durante los tres días que duró la feria!