lunes, 26 de enero de 2015

Nuestro primer taller de cocina latina

Actualmente me dedico a enseñar español a taiwaneses. Son tutorías que ofrezco a aquellos interesados en conocer nuestro idioma y cultura. Como actividad de fin de año, se nos ocurrió con mi esposa hacer algo especial y decidimos hacer un taller de cocina, donde enseñaríamos a preparar “tortitas de carne” –un plato tradicional en Guatemala- y guacamol –conocido como guacamole en México-.

Anteriormente había preparado tortitas para nuestro almuerzo y unas semanas antes con un amigo habíamos preparado guacamol para comer con burritos. Por lo que ya teníamos la experiencia, por lo menos una, de cómo preparar los platillos y los ingredientes necesarios.

Ya decidido lo que queríamos hacer, iniciamos la publicidad. De esas ocasiones anteriores teníamos fotos y las utilizamos para anunciar el taller. Estábamos un poco dudosos si los estudiantes estarían interesados en participar en preparar una comida que no habían probado nunca y que no sabían si les iba a gustar.

Debido a que eran dos platillos los que íbamos a preparar, decidimos invitar a unos amigos y amigas latinas para que nos ayudarán a preparar y comunicar con los estudiantes. Por lo que era esencial que hablaran chino. Un amigo no pudo venir por razones de trabajo, pero a dos amigas les agrado la idea de preparar comida latina y enseñarles a taiwaneses, estuvieron dispuestas y no dudaron en participar.

Bueno, ya teníamos las ideas, la publicidad en marcha con fotografías, el costo de participación, las personas que iban a ayudarnos durante el taller. Solo faltaba que los estudiantes se registraran.

Fueron un par de días de suspenso, en que no hubo noticias. Lo más, el anuncio en Facebook obtuvo varios “me gusta”. La espera no fue larga gracias a Dios, en unos días más los estudiantes empezaron a responder al anuncio. Algunos preguntando si podrían venir acompañados de otra persona. Otros preguntando si el taller podría ser otro día ya que en la fecha anunciada les era imposible venir. Incluso unas personas que no son estudiantes preguntaron si les permitíamos participar.



¡La casa se nos llenó de gente! Vinieron alumnos, no alumnos y exalumnos.

Todos participaron en la preparación de la comida, los dividimos en dos grupos. Un grupo de guacamol y otro de tortitas de carne. Nuestras amigas colaboraron enormemente con nosotros.

Al final todos degustamos la comida. Los participantes intercambiaron contactos en Line y Facebook. Las personas que no eran estudiantes, nos preguntaron cuando podían empezar clases de español.

Fue nuestro primer taller de cocina y aprendimos mucho del mismo. Salió bien pero ahora nos toca mejorar y organizar mejor las futuras actividades.

Ante todo, el poder compartir nuestra cultura latina y un poco de nuestra sazón fue lo más importante. Estar lejos de casa y comer como en casa no tiene precio.

A todos aquellos que como yo están fuera de nuestros países un saludo. ¡Sigamos adelante!




jueves, 8 de enero de 2015

¿Cuándo es más productivo un político o empleado público?

Todos tenemos nuestras épocas más eficientes, más productivas, cuando trabajamos más rápido y no perdemos tiempo. Claro que para cada uno esa época es diferente, incluso se da a diferente edad. Algunos dicen ser más eficientes por la mañana o por la tarde o por la noche.

Cada profesión tiene su etapa alta de producción y eficiencia. Se dice que las personas que trabajan por producción son más productivas durante el tiempo extra. Otros se sienten más productivos cuando se acerca la fecha límite para terminar un trabajo. Los estudiantes se sienten más productivos una hora antes de la entrega de una tarea. En fin, a todo esto le llamamos “pánico de último minuto” o “last minute panic” en inglés.

Sin embargo algo que parece ser un misterio para la mayoría de personas es acerca de los empleados públicos y los políticos, siempre nos preguntamos:
¿Cuándo son más productivos?
¿Cuándo trabajan rápido y sin perder tiempo?
¿Qué tan rápida es su capacidad de respuesta?

Y es que en todos los países sin importar si es Latinoamérica o Taiwán, se escuchan quejas que los políticos no hacen nada o casi nada, que todo trámite en una oficina del estado requiere mucho tiempo, que para poner un simple sello en una hoja, la misma debe pasar por dos o tres oficinas para que le den el visto bueno y lo que puede hacerse en cinco o diez minutos se termina realizando en tres semanas o dos meses.

Claro que no todos los empleados públicos y políticos son iguales, pero lastimosamente la mala reputación de algunos los afecta a todos. También hay aquellos que estando en posición de cambiar los procedimientos, se dejan llevar por la corriente y dejan que todo siga igual y otros hasta lo empeoran más.

Sin embargo esta vez quiero contar algo que sucedió en la ciudad donde vivo, específicamente en la comunidad donde resido. Para las elecciones recién pasadas se dio una situación peculiar. Uno de los candidatos era parte del comité de vecinos de nuestros edificios, varias personas lo apoyaban ya que beneficiaria de alguna forma a la comunidad. Pero también habían otros que no, es más hasta lo tachaban de deshonesto.

Un día miércoles, el 26 de noviembre para ser más preciso. Circuló por la mañana en todas las casas una hoja con acusaciones en contra de este candidato, marcando algunas supuestas anomalías en el manejo del dinero de los vecinos. Era una hoja completa de datos la que nos dejaron en nuestros buzones.

Antes que pudiéramos darnos cuenta que teníamos una nota en el correo, nos dejaron otra. Esta vez era de parte de la oficina del candidato en cuestión respondiendo a las acusaciones, indicando que se trataba de una campaña negra en su contra orquestada por el candidato de la oposición y acusándolo directamente de otras tantas cosas.

No nos habíamos enterado de la primera hoja cuando recibimos una tercera. Esta vez era del candidato de la oposición dando su versión de los hechos respecto a la primera hoja, negando ser el responsable de la nota inicial, remarcando ser una persona de honor y respondiendo a su vez a las acusaciones recibidas por el candidato oficial. Llamando a los votantes a no dejarse engañar por el oficialismo y pidiendo una campaña de respeto.

Todo lo anterior sucedió en el mismo día, la tercera y última nota la recibimos a eso de las cuatro de la tarde. En ese momento estábamos regresando a casa cuando vimos que las estaban depositando en los buzones.

¡Las tres notas el mismo día!
¡Todo en menos de 12 horas!
¡Qué velocidad de respuesta!
¡Qué eficiencia!

Tal parece que la época más productiva para estos señores es la época de elecciones. No hay quien les gane cuando se trata de proteger un posible puesto en el gobierno. Esperemos que sigan con esa capacidad de respuesta cuando estén sentados en la oficina trabajando para el bienestar del pueblo.


lunes, 5 de enero de 2015

Un amigo fue rechazado de un MBA. Enterate del por qué.

La mayoría de programas de estudios de postgrado realizan una entrevista a los candidatos como parte del proceso de selección para conocer mejor al aspirante y determinar si está calificado para dicho programa. Uno de los programas más buscados es la Maestría en Administración de Empresas o MBA en inglés.

El prepararse para dichas entrevistas resulta un poco difícil ya que no se sabe con qué pregunta puedan salir los profesores y si la respuesta que el candidato ofrezca será del agrado de los mismos. Uno de mis amigos luego de completar sus estudios de maestría en ciencias de la computación, quiso ampliar sus conocimientos y aplicó a uno de estos programas.

Durante sus estudios de universidad y maestría, participó en varios proyectos junto con otros compañeros y consideró que sus conocimientos técnicos carecían del enfoque de negocios necesarios para pasar de la etapa de diseño y programación a la etapa de lanzarse al mercado con sus productos.

Entre sus planes estaban el continuar con estudios de doctorado o estudiar una maestría en negocios. Una de sus metas era el formar una empresa desde la cual poder realizar sus proyectos y venderlos a futuros clientes.

Este amigo sabía que los programas de MBA cuentan con cursos de Modelos de Empresas y que incluso participan en eventos internacionales donde estudiantes de diferentes universidades preparan sus modelos de negocio y son puestos a prueba por profesionales y empresarios para saber si sus modelos están debidamente elaborados. A los ganadores se les entregan premios en efectivo, en muchas ocasiones llegan inversores buscando por nuevos y futuros empresarios, dispuestos apoyar a los estudiantes a pasar del papel a la práctica y ganar dinero en el proceso.

Sabiendo de todo lo anterior, aplicó a varios programas, cuando fue llamado a la etapa de entrevistas me llamó para contármelo. A este punto él ya contaba con algunos proyectos de aplicaciones para teléfonos móviles y desarrollo de software en su currículo, ya había participado en varios concursos y había obtenido varios premios. Pero le faltaba profundizar en el área comercial.

El día de la entrevista llegó, se presentó puntual a la cita, llegó presentable y lleno de ilusiones. Entre las preguntas básicas estaban el cómo supo del programa de dicha universidad, si conocía a alguno de los alumnos o exalumnos, si había participado en el desarrollo de un producto, experiencia laboral, etc. Hasta este punto todo iba bien, pero llegó la pregunto que definió todo.

-¿Por qué quiere estudiar MBA?
-Porque una de mis metas es formar mi propia empresa.

-Nuestro interés es que nuestros alumnos ingresen a trabajar en grandes empresas a nivel internacional, no que formen sus propias empresas. Creo que no sería justo hacerte perder el tiempo con nosotros ni que nos hicieras perder el nuestro. Así que mejor te dejamos ir para que busques otro programa.

Mi amigo escuchó la respuesta y prefirió responder un simple “gracias por su tiempo”.

Cuando me lo contó no pude más que exclamar “¿¡Qué!?”. Se supone que ese es un programa que ha participado y ganado varios premios en competencias de planes de negocios para formar empresas, incluso entre los cursos que ofrecen tienen uno especialmente dedicado a escribir y elaborar planes de negocios.

Ambos decidimos creer que el programa no es malo, que en verdad es un buen programa pero que lamentablemente cuenta con un profesor que tiene dicha visión. Preferimos creer que el profesor es un problema para dicho programa y que su opinión no representaba la de la universidad ni la de la maestría. Pero que lamentablemente por personas como él muchos emprendedores son desilusionados.

Vale aclarar que para formar una empresa no es necesario tener un MBA, pero si el propósito era rechazar a un candidato, no era esa la forma adecuada.

Al final todo tiene un propósito, mi amigo ha recibido una beca para estudiar doctorado en Europa y ahora esa experiencia ha quedado en el pasado. Le vendrán nuevos retos y experiencias. A él mis respetos y le deseo éxitos en su futuro.