viernes, 22 de mayo de 2015

Despedido por negarse a participar en reuniones entre la empresa y un partido político.

En todo trabajo tenemos que cumplir ciertas normas y reglas dictadas por la empresa, es normal y todos lo entendemos. Entre las normas puede estar el uso de uniforme, la forma de dirigirse a los clientes, cierta etiqueta dentro de las instalaciones, un sinfín de lo permitido y lo no permitido.

Si el puesto tiene relación con Mercadeo, puede que parte de nuestros deberes sean participar en cierto tipo de actividades en horarios de fin de semana. Quizás para puestos de confianza, se requiera que representemos a la empresa en reuniones con socios o clientes potenciales.

Entendemos que todos tenemos un trabajo que cuidar, que hay ciertos deberes que se deben cumplir, es parte del trabajo representar a la empresa y proteger los intereses de la misma. Entiéndase como lealtad laboral. Hasta aquí todos estamos de acuerdo.

¿Qué te parecería si la empresa les dice a los empleados que deben apoyar a determinado equipo deportivo, grupo religioso o partido político? ¿Aceptarías?

He sabido de un caso en Latinoamérica donde a un empleado se le indicó que debía asistir a una reunión de trabajo. Dicho empleado ya había acompañado a su jefe a este tipo de reuniones e incluso había asistido en representación del mismo a otras reuniones.

Sin embargo en cierta ocasión la reunión no se trataba de trabajo, era con un partido político donde se planteaba el apoyo al partido de parte de la empresa. Es año electoral y los partidos buscan el apoyo empresarial, lo hablado dentro de las reuniones es algo que solamente los asistentes saben con certeza.

Acostumbrado a reunirse con socios, clientes o futuros clientes, el empleado en cuestión no quiso verse involucrado en política, no por tratarse de determinado partido, sino porque eso no tenía relación alguna con su trabajo. Por lo que decidió hablar con su jefe al respecto. Le expresó que él estaba dispuesto a trabajar pero no deseaba participar en reuniones con ningún partido político, que eso estaba fuera de sus funciones.

¿La reacción del jefe? Este se molestó tanto que directamente le dijo que entonces él no tenía un lugar dentro de la empresa, lo despidió a pesar de tener varios años trabajando juntos, además de insultarlo. Pero no lo hizo de frente, sino todo fue por teléfono, dicho jefe no acostumbra expresarse frente a frente.

Pasado un tiempo esta persona cuando ve a su antiguo jefe lo saluda amablemente, sin tenerle ningún rencor. Me parece que su actitud es loable, incluso compresible, ya que es mejor estar fuera de una empresa que se acerca demasiado a los políticos, especialmente en épocas electorales.

A mi parecer, tampoco me gustaría que la empresa me obligara a participar en reuniones con partidos políticos, no considero que sea parte de mis obligaciones. La política partidaria no debería ser parte de la cultura empresarial.

Quizás estoy equivocado, quizás no. Pero considero que el trabajo y la política no deben mezclarse. O al menos, el patrono no puede exigirles a sus empleados que deban apoyar a determinado partido o asistir a dichas reuniones. Si el patrono quiere apoyar o participar, debe hacerlo por su propia cuenta sin comprometer a sus empleados. En un momento dado que pueda haber un escándalo, el patrono podría tranquilamente lavarse las manos indicando que quienes participaron en todas las reuniones fueron sus empleados.

En estos momentos en mi país se han destapado muchos escándalos por corrupción entre empleados del estado y grupos de empresarios. Entendamos que muchos de esos problemas vienen desde las campañas electorales donde puede que se realicen acuerdos entre ambas partes.

Invito a que después de esta lectura compartas tus opiniones o experiencias al respecto.

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