lunes, 27 de abril de 2020

Leyendo a Carlos Ruiz Zafón. La saga de "El cementerio de los libros olvidados".


Cuando supe que en lugar de Barcelona existía un lugar llamado “El cementerio de los libros olvidados”, me llené de curiosidad por conocerlo. Sabía que era un lugar ficticio, nacido de la imaginación de un escritor, pero la descripción tan gráfica que hace del lugar, de las calles de la ciudad, de los diferentes lugares mencionados, me hacían querer creer que dicho lugar existía.

Soy un apasionado por la lectura. Aunque un poco selectivo con lo que leo. En el año 2009 recibí como regalo el libro “El juego del ángel”, de Carlos Ruiz Zafón. Una lectura apasionante sobre la familia Sempere, dueños de una librería. La historia se desarrolla en Barcelona, durante la primera mitad del siglo 20.

Es una serie de cuatro libros, al menos hasta el momento, que incluye cuatro novelas, varias generaciones de la familia Sempere en casi 100 años de historia.



Fue al salir de Guatemala cuando recibí el primer libro, tiempo después esa persona me preguntó si me había asustado la lectura, “nada que ver” respondí, “me encantó”. Fue una lectura envolvente, no podía dejar de leer. Al terminar el libro me puse a investigar sobre el autor y descubrí que ese libro era parte de una serie.

Fui comprando los libros uno a uno mientras los iba leyendo. Confieso que el último libro tardé dos años en comprarlo después que saliera publicado. No lo encontraba en pasta suave y la opción de comprarlo en electrónico no me apetecía. Debo decir que no tengo nada contra los libros electrónicos, tengo muchos en mi tableta, pero el placer de leer un libro físico no se compara al electrónico.

Al completar la serie me di a la tarea de buscar en internet un poco más sobre la historia del libro y los lugares mencionados. Sorpresa, en Barcelona existe un tour llamado “El tour de La sombra del viento” o “La Barcelona de Carlos Ruiz Zafón”.

Grata sorpresa tuve al leer que varios de los lugares mencionados en las novelas existen en la vida real, aunque el Cementerio de los Libros Olvidados sea fruto de la imaginación del autor, me gustaría creer que en algún lugar existe dicha biblioteca secreta esperando compartir sus tesoros con los amantes de la lectura.

A la fecha nunca he visitado España, espero ir algún día y como se imaginarán, visitar Barcelona y tomar el tour estarán en mi lista de cosas por hacer.

No es la primera vez que busco lugares mencionados en un libro, cuando visitamos Paris con mi esposa hace varios años, estuve buscando en los alrededores del museo Louvre las placas en suelo mencionadas en el libro “El código Da Vinci”. 



Visitamos "Los campos Eliseos", conocí este lugar por el libro "El complot" de Irving Wallace. Libro que leí cuando tenía 23 años y lugar que visitaría 20 años después.

Incluso en Paris, visitamos los lugares mencionados en la película “Amelie”, un clásico del cine francés, pero esto ya es cosas de películas.



Puedo escribir de más lugares y más libros, pero por ahora dejaré este artículo hasta aquí.
¿Qué libro has leído que te ha llamado la atención visitar los lugares mencionados en él?



miércoles, 1 de enero de 2020

Recuento de las bendiciones del año 2019


El año 2019 ha terminado, se ha ido. Pero ha dejado una larga lista de experiencias, algunas positivas y otras no tanto. Así que ahora voy a hacer un pequeño recuento de las bendiciones recibidas durante el año que se fue.

En lo que a formación se refiere.

Este año tomé dos cursos del Instituto Cervantes para maestros de español, uno específicamente de la enseñanza del idioma para sinohablantes y otro sobre cómo crear un centro de idiomas en línea. Asistí a un entrenamiento para maestros con el maestro Bob Pike, autor de varios libros, entre ellos “Master Trainer Handbook”. Asistí a las Jornadas para maestros de español en Hong Kong. Siempre he creído que la capacitación continua es lo que nos hace mejores en nuestro campo. Una vez en Guatemala alguien me preguntó “¿Por qué te gusta estudiar tanto?”, le contesté “Solo el que estudia mantiene la mente joven”. 


En lo profesional. 

Dimos una charla sobre cómo estudiar un idioma extranjero en la Feria Internacional del Libro en Taipei, gracias a la Embajada de Guatemala en Taiwán y la Oficina de Comercio Taiwán y Centro América. Se publicó nuestro segundo libro de español para taiwaneses. El primer libro se vendió el primer tiraje y se lanzó la segunda edición. Fue grato ver que nuestros libros se están vendiendo no solo en Taiwán sino también en Hong Kong, lo vi en una librería durante un viaje.  Estamos escribiendo los siguientes dos libros para que sean publicados el año 2020. Se abrieron cursos de español de 36 horas y la respuesta fue grata, se llenaron los dos grupos. No participamos en la actividad del “Día del español” este año, pero cuando visitamos la actividad, varias personas nos reconocieron, nos saludaron y se tomaron fotos con nosotros. En dicha actividad conocimos a varios maestros e hicimos contacto con un centro de idiomas en España. Iniciamos cursos en línea, de español y de entrenamiento para maestros, ya son más de 10 los cursos publicados y estamos trabajando en más cursos. Abrimos un segundo local de la escuela, con vistas a más proyectos.



En lo deportivo. 

Logré correr y terminar una maratón completa, cuatro medias maratones, dos carreras de diez kilómetros y mensualmente hacer veinte kilómetros. Es decir, obtuve 19 medallas en el año. He cumplido siete años desde que empecé a correr, ya son 5 maratón completas, 14 media maratón, 6 carreras de diez kilómetros y 13 carreras virtuales de veinte kilómetros. Y ya estoy registrado para las primeras tres carreras del año 2020. Sí, a mi edad, con panza y con una barra de acero en la pierna izquierda con nueve tornillos, sigo corriendo. Gracias a Dios. ¿Cuál es tu excusa para no hacer deporte? 


En la salud. 

Gracias a Dios no he pasado de tener algún esporádico dolor de cabeza o un resfrío de dos días. Sin salud, no se puede trabajar, viajar, disfrutar el tiempo.

En lo personal.

Estoy feliz con mi esposa, la mujer que Dios tenía para mí en este lado del mundo. Ella es una persona increíble, inteligente y trabajadora. Tenemos tres perritas muy lindas que siempre nos acompañan.Tomé clases de dibujo. Sigo avanzando con clases de piano y ukelele. Fui entrevistado por un canal de televisión taiwanés. Obtuve la residencia permanente y el permiso de trabajo para Taiwán.

En lo espiritual. 

No pasa día en que no le dé gracias a Dios por tanta bendición y cada día me regala algo nuevo. Ya más de una vez no pude más que llorar de agradecimiento por tanta bendición. Tuvimos la oportunidad de recibir en nuestra escuela la visita de un grupo de misioneros latinos en Taiwán, fue grato compartir experiencias y enseñanzas con ellos, puntos de vista sobre la sociedad asiática y orar juntos. Visitamos una iglesia cercana y nos enteramos de que habrá una aún más cerca.



La lista sería muy larga si compartiera todas las bendiciones, pero quería dar testimonio de lo que Dios ha hecho con mi vida, con nuestra vida.

Gracias a todos los amigos que nos han apoyado de una u otra forma. Dios los bendiga.
Espero con ansias ver las bendiciones que traerá este año 2020. 

¿Qué te dejó el año 2019?