El trabajo invisible de un maestro de español

El trabajo invisible de un maestro de español


Todo aquel que desee dedicarse a la enseñanza de español, o a la enseñanza de cualquier materia, debe estar consciente que este trabajo no solo se mide en las horas de enseñanza. Hay tantas o más hora de trabajo invisibles a los ojos de los estudiantes, pero que son necesarias para la realización de la clase.

Con frecuencia muchas personas consideran que dar clase de español es solamente seguir un material, hacer que los estudiantes repitan y repitan el vocabulario, que respondan los ejercicios en clase y dejar tarea. Pero el trabajo del maestro va más allá de esto. Si has pensado buscar trabajo como maestro, déjame que te desilusione o te motive, dependerá de ti.


 
El trabajo antes de una clase
Lo primero es conocer el material que se está usando. Con esto me refiero que debemos examinar el material, conocer el orden y la estructura en que presentan los temas. Algunos libros traen un resumen gramatical al final de cada lección o tema, mientras que otros lo traen al final del libro como un anexo. Verificar si trae o no las transcripciones de los audios.

Mientras más materiales conozcas, más fácil te será reconocer su estructura. Si uno es más pesado en gramática o en vocabulario, si tiene más textos o más audios, si tiene expresiones coloquiales o no tiene tantas.

Cuando ya conocemos el material, empezamos a preparar la clase. Esto requiere que veamos si hay nuevo vocabulario o nuevas expresiones, para poder explicarlas de mejor forma y que sepan como usarlos en una conversación o redacción.

 
Elaborar ejercicios para explicar la nueva gramática. Alguno dirá en este momento que los libros ya traen ejercicios, y sí, tienes razón, pero los ejercicios del libro no son suficientes, muchas veces debemos adaptarlos a la cultura del estudiante para que lo entienda mejor. Si hacemos solo lo que está en el libro, entonces el estudiante no necesitaría un maestro, debemos darle información con más valor a la clase.

Preparar un PowerPoint o tarjetas o papelitos con preguntas o vocabulario. Todas las herramientas ya sean en físico o digitales que usarás durante la clase. Incluso, debemos tener preparados los ejercicios que dejaremos de tarea, ya sean creados por nosotros o seleccionar una página del libro.

El trabajo después de la clase
Si utilizas redes sociales, es posible que los estudiantes te envíen sus tareas por ese medio. Entonces debemos dedicarles tiempo para revisar y corregir, luego enviarles las correcciones y/o sugerencias de vuelta.


 
El utilizar el tiempo de clase para revisar tareas puede crear tiempos muertos en clase, solo ven la tarea de un estudiante y los demás estarán esperando. Si tienes grupos grandes, pasarás toda la clase revisando tareas y no aprenderán nada nuevo ese día.

Si usas exámenes para evaluar a los estudiantes, tendrás que dedicar un tiempo para revisarlos, pasar las notas a tus cuadros y si tienes varios grupos, ya sabes que no tendrás fin de semana.

El trabajo por parte del centro o escuela
Es normal que los centros, escuelas, academias y universidades tengan reuniones con los maestros periódicamente. Esto es para conocerlos mejor, para saber cómo va todo en la clase, para transmitir nuevas políticas, para comentar las opiniones de los estudiantes o los padres de los estudiantes, para dar entrenamientos o simplemente para socializar.


 
Participar en esas reuniones es parte de estar trabajando en dicho centro, para hacer contactos y mantener la armonía. Además, son excelentes oportunidades para aprender un poco más al conversar con los otros maestros. Es cuestión de actitud.

Por último, todo este tiempo que no estás enseñando, pero estás haciendo algo relacionado con la clase, no es pagado. Es parte de ser maestro, pero no cobramos por ese tiempo. Es por eso por lo que no cualquiera puede ser maestro, no cualquiera está dispuesto a poner de su tiempo para hacer un mejor trabajo.

Los estudiantes no ven ese tiempo de trabajo. Los padres de los estudiantes no ven ese tiempo de trabajo. Quizás tus amigos no vean ese tiempo de trabajo. Es posible que tú no lo hayas visto antes y pensabas que ser maestro era solo el tiempo de clase.

Ser maestro es más que seguir un libro. Es hacer una diferencia.

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.







Tal vez te interesen estas entradas

Anuncio