Comprensión de un texto en clase de español

Comprensión de un texto en clase de español


La gran mayoría estará de acuerdo que en un texto podemos encontrar expresiones, verbos, vocabulario, etc., que es totalmente nuevo para el estudiante. Si nos ponemos a leer e ir explicando poco a poco cada uno de estos, lo más probable que no nos alcance una hora para terminar de “leer” el texto, no digamos para hacer ejercicios y asignar la tarea.

Cada maestro puede tener su propio estilo y forma de realizar la comprensión de lectura. Voy a comentar un poco sobre nuestra forma de realizar esta comprensión.


Muchos materiales presentan al inicio de la lección un texto, el cual contiene la gramática que se estudiará en dicha lección, además del vocabulario nuevo. Sin embargo, siempre se escapa una que otra cosa nueva para los estudiantes.

Antes de entrar a clase, preparamos tarjetas con el vocabulario nuevo. A este punto, la cantidad de vocabulario nuevo debe ser mínimo, en previas clases debemos de haber enseñado una buena parte bajo diferentes circunstancias. Las tarjetas contienen el vocabulario en español y en chino, recuerden que yo trabajo en Taiwán. Agregar una foto o dibujo no está de más.

Hacemos que repitan el vocabulario varias veces con alguna dinámica para que se familiaricen con la pronunciación.

Vemos las frases o expresiones que contenga el texto y las presentamos bajo diferentes contextos para que no solo las entiendan en el texto, sino que también las puedan utilizar en circunstancias diferentes.


Las frases también las presentamos en tarjetas con su respectiva traducción. Atención, en ningún momento leemos la traducción. Es para que sepan lo que significa la frase.

Tanto las frases como el vocabulario se pueden presentar en un PowerPoint, Jamboard, Canva, o cualquier otro programa, con el mismo resultado, variando un poco las dinámicas. En el caso de usar tarjetas es para que exista algo que los estudiantes puedan “tocar” el vocabulario, dándole otro sentido a la actividad.


Lectura del texto
Después que los estudiantes se hayan familiarizado con las expresiones y vocabulario, procedemos a la lectura en sí. Leemos párrafo por párrafo, evitando las lecturas largas. Cada alumno lee una parte.

Ahora vienen las preguntas, esta parte requiere preparación aparte. Les hacemos preguntas sobre el párrafo que acaban de leer, pero las preguntas que hacemos no son del tipo “¿Qué dice este párrafo?”. Quizás haya alumnos que puedan responderla, pero no es conveniente empezar de esta forma.

Las preguntas iniciales deben ser del tipo Sí o No. Haciendo que los estudiantes utilicen respuestas largas. Seguidamente utilizamos preguntas donde deben cambiar una sola palabra para completar la oración, les damos dos opciones para que escojan una.

En tercer lugar, podemos hacer preguntas de: ¿Dónde?, ¿Cuándo?, ¿Quién? Datos que puedan encontrar en el texto, ya sea de forma directa o implícitos. Luego hacemos las preguntas de ¿Por qué? ¿Por qué no?


Al finalizar las preguntas, que debemos tener preparadas con anticipación, ya sea en un PowerPoint, tarjetas, carteles o en un papel para nosotros leerlas, los estudiantes ya tendrán una buena idea sobre lo que se habla en el texto.

Cerramos el libro y con las tarjetas que habíamos preparado desde un inicio, les pedimos que digan el texto, colocando las tarjetas en el orden en que las vayan mencionando. Estarán creando su propia versión del texto. Recuerda que no deben memorizarlo, deben entenderlo y poder utilizar las frases en otros contextos.

Al ser una colaboración en grupo, se ayudan mutuamente y se enseñan mutuamente. Lleva tiempo de preparación, pero valdrá la pena.

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.





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