martes, 27 de noviembre de 2012

Estudiantes en Taiwán. Oportunidad para las empresas Latinas.

Muchos son los gobiernos que buscan hacer negocios con Taiwán, invierten tiempo y recursos en formar un grupo “idóneo” de asesores para sentarse a la mesa de negociaciones con empresarios taiwaneses y cuando llegan se dan cuenta que tienen diferentes puntos de vista, que la forma de hacer negocios no es la misma, que la velocidad de decisión no es igual, que los temas de interés son diferentes. Todo el proceso puede llevar años durante los cuales los gobiernos se cambian y muchas veces se vuelve a empezar. Más de una vez alguien cede en varios puntos porque se avecina el cambio de gobierno y tiene poco tiempo para cerrar un trato.

Estos gobiernos parecen no tomar en cuenta a los “ciudadanos” que tienen en Taiwán estudiando el idioma, licenciatura, maestría o doctorado. Personas que por la experiencia de vivir en el país, conocen mejor la cultura, tiene una visión diferente que aquellos que forman parte del grupo de asesores. Son mano de obra no tomada en cuenta. Personas que podrían ayudar a contactar empresas, inversores, asociaciones. Personas que podrían dar servicio de traducción en la mesa de negociaciones y ayudar a mejorar las relaciones entre ambas partes. Hay muchos expatriados que estarían gustosos de colaborar con sus gobiernos, o mejor dicho, con su país para fortalecimiento de las relaciones entre ambos países. Orgullosos de contribuir en el proceso.

¿Será que en verdad ha sido ignorada esta oferta de mano de obra por parte de los gobiernos? La respuesta es tanto afirmativa como negativa a la vez. Muchos vienen a Taiwán buscando una capacitación especial, buscando entrar en contacto con otras culturas, para aprender el idioma (que no es lo mismo que cultura). Algunos vienen con la firme intención de buscar oportunidades de trabajo en el extranjero al terminar sus estudios, otros por el contrario, desean regresar a sus países y aprovechar la capacitación recibida.

Lastimosamente no se da un seguimiento a las personas que vienen a Taiwán, se promueven las becas, se habla de la cooperación que existe entre países, se llenan reportes de los acuerdos firmados y se habla de la cantidad de personas que son beneficiadas año con año con las becas, pero antes de salir de sus países y durante el tiempo que están en Taiwán no son contactados por las empresas para que al mismo tiempo que se capacitan y conocen la cultura, puedan ser esos enlaces que tanto se necesitan. Si bien es cierto, están solo unos pocos años en Taiwán, también es cierto que cada vez vienen nuevas personas que pueden ocupar el puesto de enlace. De igual forma los que regresan, llevan el conocimiento del idioma, de la cultura, quienes pueden ser esos asesores que tanto buscan las empresas, quienes al regresar buscan oportunidades pero lastimosamente caen en un anonimato no porque no quieran trabajar, sino porque nadie sabe que siquiera estuvieron por estas tierras ni que han regresado, es como si nunca hubieran salido de sus países.

Algunos critican que los que vienen solo deben estudiar y nada más, sin mayor preocupación. Si tan solo supieran esas personas que critican que precisamente para no perder la beca, esos mismos estudiantes deben mantener cierto promedio ya que de lo contrario son sancionados o expulsados de la universidad. En un país donde la competitividad académica es bastante alta, el mantener un promedio no es para nada fácil. Si bien es cierto que no todo es solo estudio, también es cierto que se pasan noches enteras sin dormir, semanas de no comer bien, pasando prácticamente el día entero trabajando en los proyectos de la universidad y muchos de esos proyectos son en idioma mandarín. Aquí no vale el apellido ni la cara, si no estudias, te vas. Si estudias, te quedas. Así de simple.

Ojala que en el futuro se abran oportunidades para los que vienen, los que se quedan y los que regresan. Muchos hemos buscado nuestro futuro aquí, unos en empresas taiwanesas otros creando sus propias empresas. Igual los que regresan, pueden colaborar con las empresas locales.

martes, 20 de noviembre de 2012

Las Princesas de Taiwán

En Taiwán existen las princesas, no como las de los cuentos de hadas, tampoco son parte de la realeza, nada que ver con Lady Di o las de Mónaco ni mucho menos. El término “princesa” no se refiere a un estatus social, es aplicado a una enfermedad mental por así decirlo, mejor conocida como “síndrome de princesa”. Lo de enfermedad mental lo menciono no por discriminación, sino porque esa es la forma como mis compañeros de trabajo y otros taiwaneses lo han descrito.

Se considera generalmente que las chicas que padecen de este síndrome es por causa de los padres, en un programa de televisión mencionaron que cuando los padres tiene una sola hija, tratan de complacerle todos sus caprichos. Le compran la ropa más cara, los juguetes más caros, cuando crecen le dan regalos costosos, no las dejan hacer nada en la casa como cocinar, limpiar ya que son sus princesas, las cuales no quieren que se ensucien. Además nunca aprenden a manejar auto, mucho menos motocicleta, scooter o bicicleta ya que a ellas siempre las llevan a todas partes y luego llegan por ellas para llevarlas a casa o a otro lugar.

Les gusta rodearse de otras princesas, miran a las demás personas como inferiores, creen que todos existen para complacer sus deseos y les gusta rodearse de chicos que las traten como tales. Especialmente de aquellos que tienen el suficiente dinero para complacerles. Cuando quieren ir a alguna parte, llaman a uno de sus amigos para que las lleve, las espere o regrese por ellas más tarde. Los padres se ensañan con aquellos que osen hacerles un desaire a sus princesas, no les pueden decir NO, deben cumplir sus deseos. Algunos chicos las ven como una palanca para ser populares también. El salir con ellas significa que se tiene el suficiente dinero y la condición social para satisfacer a una princesa.

Hablando con compañeros y compañeras de trabajo, cuentan que aunque en todo Taiwán es posible encontrar a estas princesas, es mayor la cantidad en Taipéi, lo cual tiene razón de ser, ya que es la ciudad capital. Una compañera me comentó que el problema de educar de esa forma a las hijas es que el sueño de princesa se termina al momento de casarse debido a que la tradición en Taiwán es que la novia pasa a formar parte de la familia del esposo, dejando la casa paterna, entonces pierde la protección que tenía y enfrenta la realidad.

Otros comentan que las princesas difícilmente se casan, ya que son tan exigentes que no les es fácil encontrar a alguien que llene sus expectativas o que les aguante el modo por mucho tiempo. Con el paso de los años se ven obligadas a cambiar y en ocasiones enfrentan problemas de baja autoestima al no entender porque les es difícil encontrar un buen esposo. Otras se conforman con ser la 小三 (xiaosan) de alguien, ésta es la forma en que se le llama al amante de una pareja. De hecho algunos las buscan solo por eso, sin compromisos reales.

Existen niveles, por así decirlo, de princesas. Por ejemplo, en el sistema de chat más popular en Taiwán, el BBS, una chica se mudó de Taipéi a otra ciudad y preguntó dónde podía tomar el autobús que la llevara desde su casa a cierto punto, ya que ella no sabía manejar auto, moto ni bicicleta. Fue una lluvia de comentarios lo que recibió la chica, no muy agradables por cierto. Para que lo entiendas mejor, en Taiwán si no manejas aunque sea bicicleta estás perdido. Manejar moto o scooter es lo más conveniente en este país. Para dejarlo más claro, según estadísticas del año 2011, hay más de 85 motos o scooters por cada 100 habitantes. Aquí puedes ver a personas de más de 70 años manejando en la ciudad.

Ahora que lo pienso, cuando estaba estudiando había un grupo de chicas a quienes los demás taiwaneses llamaban las princesas. Me parece que efectivamente tenían algunos rasgos de ese síndrome. Cada país tiene sus propias princesas y una forma de llamarlas. En Guatemala hablando en buen chapín les diríamos “patojas caqueras”.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Empresas Taiwanesas 1. Creciendo a nivel regional-internacional-global.

Taiwán es un país altamente comercial, con muchas empresas compitiendo hoy en día a nivel global, internacional y regional. Sin embargo son muchas más las empresas que buscan salir de la isla para incursionar en el mercado exterior.

Es sabido por muchos que la mayoría de medianas empresas en Taiwán son empresas familiares, las cuales están siendo administradas por la segunda o tercera generación y tienen el mercado internacional en la mira. Son personas muy emprendedoras, con alto nivel académico, motivadas. Sin embargo tienen el problema de poco o total desconocimiento de la cultura tanto general como de negocios en otros países. La mayoría de empresas incluso no cuentan con personal calificado para hablar otros idiomas. No me interpreten mal, el taiwanés estudia inglés desde edad muy temprana, sin embargo la mayoría puede leerlo y escribirlo pero no hablarlo con fluidez. En este punto muchos considerarán que este dato es erróneo debido que en la ciudad de Taipéi existe una buena cantidad de mano de obra altamente calificada con fluidez en más de dos idiomas. Sin embargo muchos olvidan que Taiwán es mucho más que Taipéi.

Muchas de las grandes empresas tienen oficinas en Taipéi y la planta de producción en otra ciudad ó en China. Pero igual de muchas son las empresas que siguen teniendo oficina y planta en otras ciudades de Taiwán. Por ejemplo la empresa donde estoy trabajando actualmente. La cual está siendo administrada por la segunda generación y buscando pasar de internacional a global.

Los intentos de las empresas con aspiraciones de crecer son innumerables, debido a las diferencias de cultura y la desconfianza natural del caso, prefieren contratar taiwaneses que hablen si no bien por lo menos que se defiendan en el idioma del país de destino. Otros con hablar inglés se conforman creyendo que en todo país debe haber gente que hable inglés en especial si se trata de empresarios deseosos de cooperar con empresas extranjeras, de más está decir que no todos hablan inglés en otros países como lo creen ellos. Otros a sabiendas de esto, buscan trabajar con traductores locales, taiwaneses viviendo en esos países no locales que hablen chino, en un intento de agilizar la comunicación. Es grande la cantidad de empresas que siguen estos patrones y porque no decirlo, han tenido algún éxito en mayor o menor grado.

A pesar de lo comúnmente pensado por algunos, las empresas que contratan extranjeros no son muchas en comparación con las que no lo hacen. Existen varios factores para esta conducta. La diferencia cultural, existe una desconfianza hacia el extranjero en cuanto a su nivel de responsabilidad o grado de compromiso con la empresa. Siendo Taiwán un país con una gran influencia Japonesa, se valora mucho que una persona permanezca en la misma empresa por muchos años. Sin embargo a diferencia del taiwanés, la mayoría de extranjeros buscan solamente obtener la experiencia laboral suficiente para agregarla al currículo cuando regresen a sus países. El extranjero promedio dice querer trabajar por lo menos dos años y luego regresar a su país de origen. Si buscas trabajo en Taiwán te sugiero responder por lo menos cinco años cuando te lo pregunten durante una entrevista de trabajo.

Es debido a esta idea de falta de compromiso con la empresa que las plazas ofrecidas a extranjeros son en general sin personal a su cargo. He conocido algunos extranjeros que en efecto tiene personal bajo su mando, pero debo mencionar también que son extranjeros cuyo cónyuge es taiwanés, son trasladados a Taiwán por parte de la oficina principal radicada en otro país, tiene una carrera profesional hecha con un nombre propio bien establecido por lo que la misma empresa los ha buscado, ó poseen una competencia laboral especial. 


CONTINUARÁ en Empresas Taiwanesas 2.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Trabajando en Taiwán 3. Escuchar música en la oficina

Escuchar música mientras se trabaja es motivante para algunas personas, les hace realizar las tareas sin bajar el ritmo de trabajo, los distrae de no pensar en cansancio. Claro que todo depende del tipo de música que se escuche, existen varias teorías que apoyan el escuchar música y también otras que predican lo negativo que esto puede ser para la calidad de trabajo efectuado.

Recuerdo hace varios años cuando trabajaba en una maquila, llevando la planilla y control de producción en la computadora. En el área de producción se escuchaba a casi todo volumen, porque el ruido de las máquinas lo requería, música tropical de la época. Salsa, merengue, cumbia y hasta rancheras.

En las oficinas era común ver pequeños radios en los escritorios, en medio de la computadora y el teléfono, donde cada uno escuchaba la música de su predilección, otros escuchaban música directamente de la computadora. Si algún jefe se atrevía a prohibir el escuchar música, estaba corriendo el riesgo a enfrentarse al sindicato acusado de no propiciar un ambiente agradable de trabajo, de cortar la libertad de los trabajadores.

En las oficinas en Taiwán la única música que se escucha es el de las teclas de la computadora, el sonido del fax, la impresora de pines, el teléfono, personas conversando. De hecho solo se escucha música cuando alguien recibe llamada en su celular y no lo usa en modo de vibrador, entonces todos escuchamos música por al menos 3 ó 5 segundos mientras el respectivo compañero responde la llamada.

En una ocasión, estaba escuchando música con audífonos y llevaba el ritmo con un pie, una compañera me comentó que no era común escuchar música porque el mover los pies para llevar el ritmo podía distraer a los demás si me veían. Le pregunté ¿Por qué habrían de verme si están trabajando? Si me ven es porque están distraídos, de igual forma opté por no hacerlo como una forma de respeto a los demás.

Un compañero en ocasiones escucha música pero lo hace solo con un audífono, en el oído que da hacia la pared, de forma que no se note que escucha música.

En el área de producción tampoco se escucha música, el operario no debe distraerse con nada ya que se considera que debe enfocarse solamente en trabajar. ¿Qué pasaría hoy en Guatemala si una empresa hiciera lo mismo? Sin embargo he notado que cuando se trabaja tiempo extra, en el área de producción se escucha música, pero en el horario normal no.

Los extranjeros tenemos diferentes costumbres tanto de la vida diaria como laborales. Entiendo que no podemos esperar que todo sea como en nuestros países, pero la cultura laboral es algo que debemos respetar. Sigo escuchando música de vez en cuando, sin embargo opté por no llevar el ritmo con los pies o las manos. No lo hago todo el día ni todos los días, pero trato de no causar distracción como una forma de respeto hacia la cultura local.