jueves, 21 de marzo de 2013

¿Pensando estudiar en el extranjero?

Estudiar y obtener un título de una universidad en el extranjero, conocer nuevos destinos, hablar otro idioma, hacer amigos de otros países y que te paguen por hacer todo eso… es el sueño de muchas personas, pero pocos alcanzan a vivir ese sueño.

Antes de aplicar a una beca  para estudiar en el extranjero se debe realizar una autoevaluación sincera. Se debe antes que nada estar seguro que eso es lo que uno quiere. Muchos aplican a becas sin estar conscientes de lo que eso conlleva. Estar lejos de la familia, lejos de los amigos, si se tiene pareja ambos deben afrontar el hecho de vivir una relación a distancia, en algunos casos significa renunciar al trabajo que se tiene actualmente; por decir algunas cosas.

Aquellos que son delicados con la comida, se topan con que cada país tiene su propia sazón y así como es de diferente la cultura, así de diferente es la comida. Claro que se encuentra Mc Donalds, Burger King, Pizza Hut y otros restaurantes conocidos, pero si el programa es de 2, 3 o de 5 años, no se puede pasar todos los días comiendo en los mismos lugares. Si se tiene dónde y se sabe cómo, entonces se puede cocinar, pero en caso contrario lo mejor es adaptarse lo más rápido que se pueda. Yo tengo casi 4 años viviendo en Taiwán y cada vez que puedo, aprovecho para comer en casa algo preparado por mí mismo, aunque no como toda la comida taiwanesa puedo decir que he logrado sobrevivir.

El idioma es un factor muy importante, estamos acostumbrados a escuchar inglés con el acento de nuestros propios países, sin embargo aquí uno se encuentra con personas que vienen de diferentes países y cada uno tiene su propio acento. No es lo mismo haber estudiado inglés y haber pasado el TOEFL o IELTS a estar escuchándolo todo el día y todos los días.

A pesar de lo anterior, lo que detiene a la mayoría de personas es el proceso de reunir toda la documentación necesaria debidamente sellada y autenticada (y traducida al inglés según sea el caso), tanto del Ministerio de Educación, Ministerio de Relaciones Exteriores y la Embajada u Oficina Comercial del país en el cual se desea continuar los estudios. En realidad reunir la papelería es lo que consume la mayor cantidad de tiempo y esfuerzo.

Estudiar, vivir y trabajar legalmente en el extranjero es una experiencia única. Muchos hemos escrito y descrito nuestras vivencias, sin embargo es algo que debes vivirlo para entenderlo mejor. Es una experiencia enriquecedora en todos los aspectos, totalmente inolvidable. Se abren muchas becas y luego de algunos pocos años se cancelan debido a la poca afluencia que tienen. Es una lástima que esas oportunidades se pierdan por desconocimiento, por no estar calificado o por el poco interés de las personas.

Excusas para no aplicar siempre habrán, algunos dirán que existen favoritismos, otros que una beca de estudio no garantiza un empleo, otros dirán que su nivel de inglés no es muy bueno por culpa del colegio. Si en realidad se tiene interés y se buscan oportunidades, estás se encuentran. Las becas de estudio son solo eso, una oportunidad para estudiar, lo que pase después ya dependerá de lo que busquemos o queramos y será otra historia. Somos muchos los que sin un nivel de inglés muy alto decidimos invertir tiempo y dinero en estudiarlo, yo pasé 13 meses en una academia en cursos intensivos, iniciando en nivel 4 hasta el 16, para poder aplicar a la beca que me trajo a Taiwán.

En Facebook se puede encontrar grupos de personas que están estudiando o estudiaron en el extranjero. Y todos podemos decir que ha valido la pena el esfuerzo de venir a estas tierras lejas.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Hoy recibí la visita de un niño

Hoy he visto a un niño a quien le gusta jugar cincos, le encantan los colores y especialmente aquellos que parecen tener un arcoíris por dentro. Le gusta jugar futbol con una pelota de plástico, aunque no tiene dotes de gran jugador, disfruta el poder correr y jugar, especialmente cuando juega con su hermano y su padre.

Veo a ese niño de alrededor de 5 años detrás de su mamá mientras ella conversa con otra señora que se ha encontrado en la ciudad. La señora le pregunta “mi’jo ¿Por qué no me saludas?, Yo soy tía de tu mamá, así que también soy tu tía”, y me río al escuchar que el niño le responde “es que a usted no la conozco y no me la han presentado como para que yo la salude…

La mamá haciendo gala de cortesía le dice “ella es mi tía y también es tu tía, te la presento”, a lo cual el niño dice “¡ahora si la conozco! Hola, ¿Cómo está?” pero no le dice tía.

Nunca estudió lo que llamamos kínder y preprimaria o párvulos, pero ha aprendido los números jugando al póker con su padre, quien se goza de ver al niño colocando las cartas sobre la mesa donde todos pueden verlas porque no puede sostenerlas con las manos.

Que juega con los zapatos de su padre como casas para sus soldados de juguete imaginando un campamento. Coloca una silla en suelo con las patas hacia el frente y sentado en la parte donde se coloca la espalda y juega a que va en una nave espacial y las patas de la silla son los cañones de sus armas.

Lo he visto jugar con su perro, corriendo y gritando por toda la casa como loco, o mejor dicho, como todo un niño. Es un niño travieso, de sonrisa amplia, con sueños e ilusiones preguntándose si al crecer será doctor, ingeniero o general.

Hoy ese niño me ha visitado, ha venido a verme, a preguntarme si lo recuerdo y cuando lo visitaré nuevamente. Ha venido a decirme que no lo olvide. Hace mucho tiempo que no lo veía por aquí, sin embargo he disfrutado de su visita y le he prometido visitarlo más a menudo para volver a ver todo lo que hace y dice. A reírme de sus ocurrencias, travesuras y aventuras.

Quizás sea por las fechas en que estamos ahora o por el momento que estoy viviendo. Pero ahora que recién he cumplido 42 años y acabo de contraer matrimonio, me he visto nuevamente cuando como cuando era un niño de menos de 5 años.

Hoy puedo decir que sin importar lo vivido hasta ahora, cada paso que he dado y las decisiones hechas han valido totalmente la pena para llegar a este día. 

¡Gracias Dios por estar conmigo en este viaje!
 

viernes, 1 de marzo de 2013

Trabajando en Taiwán 5. El tiempo para tomar una decisión

Cuando se hacen negocios en Taiwán se debe tomar en cuenta que no debe haber prisa por cerrar un contrato, el tomar decisiones no debe ser tomado a la ligera. Debido a que culturalmente los taiwaneses evitan todo tipo de situaciones donde deben responder directamente SI o NO, igualmente en los negocios antes de dar una respuesta se toman el tiempo necesario para pensar detenidamente en todos los detalles, preguntar e investigar hasta el cansancio antes de firmar cualquier documento. Una oportunidad por muy buena que parezca debe analizarse detenidamente aunque ello implique perder la oportunidad. Incluso una diferencia de 100 dólares en un contrato de 15 mil o 25 mil dólares es motivo de análisis.

El concepto de tiempo no es tomado en el mismo sentido que en occidente. El realizar un negocio requiere que ambas partes se conozcan bien antes de iniciar cualquier proceso, como parte de la confianza entre empresas. Si alguien no desea entablar este tipo de relaciones es considerado como un cliente más y no como un socio. En mi papel dentro de la empresa como enlace entre América Latina y Taiwán he tenido que mediar entre la urgencia de una u otra parte de dar una respuesta y el tiempo de decisión que la otra parte requiere para analizar su respuesta.

El conocer la cultura de negocios taiwanesa es vital para realizar negociaciones, en más de una vez he escuchado “¡se tardan mucho tiempo en tomar una decisión!”, lo cual refleja el poco o total desconocimiento de dicha cultura. Sin embargo son esas mismas personas que cuando se les propone un plan de trabajo, garantías de pago y cobro o se les solicita proponer estrategias de mercado local con metas a mediano y largo plazo, no pueden responder adecuadamente o se sienten ofendidos en algunos casos.

La relación a largo plazo tiene muchos más beneficios que realizar una sola negociación, lo cual tiene mucho sentido. Se prefiere establecer lazos comerciales que puedan resultar en ganancias constantes a largo plazo que una sola venta que no produzca beneficios futuros, aunque claro está no se descarta la posibilidad de realizar una venta como un solo disparo al mercado de no haber otra mejor opción.

Antes de iniciar cualquier tipo de acercamiento con una empresa taiwanesa se debe estar preparado para esperar que se tomen tiempo en dar respuestas, sería mejor contar con personas que conozcan la cultura local para evitar dar una mala interpretación que pueda dañar la negociación. Es por ello que cada vez más empresas taiwanesas han buscado hacerse de personal extranjero para realizar negocios con occidente y mejorar las negociaciones con sus contrapartes.

Si ellos se están preparando de mejor forma, surge la interrogante ¿Por qué en occidente la mayoría de los equipos de trabajo encargados de las negociaciones con Taiwán no incluyen a personas con conocimiento de la cultura de negocios taiwanesa? Las negociaciones serían más efectivas y beneficiosas para ambas partes.

Cuando un taiwanés presenta un plan de trabajo, significa que ha analizado varios escenarios y sus posibles consecuencias. Si no se llega preparado a una negociación, entonces no será la empresa taiwanesa quién se tome tiempo para pensar y dar una respuesta, en este caso los papeles se invertirán y ellos podrán decir “¡se tardan mucho tiempo en tomar una decisión!