miércoles, 27 de octubre de 2021

Un poco de mi experiencia en clase de español con adolescentes chino hablantes

Un poco de mi experiencia en clase de español con adolescentes chino hablantes


El adolescente tiende a ser rebelde por naturaleza debido a todos los cambios hormonales por los que pasa su cuerpo, ese cúmulo de emociones y sentimientos que se alborotan fácilmente no son fáciles de manejar para ninguno. Si bien todos pasamos por esa época de diferente forma, con sus altas y bajas, en cuanto a cultura se refiere, he visto en Taiwán, algunas particularidades en los adolescentes chino hablantes.


 
Desde el punto de vista del idioma que dominan más. Sí, el idioma. Voy a explicar el por qué. Cuando los estudiantes tienen el idioma chino como su lengua materna y a la vez es el idioma en que más se desenvuelven y en el que mejor se expresan, en su actitud refleja más la cultura china.

Por lo regular son estudiantes acostumbrados a escuchar, en la cultura china los estudiantes no interrumpen al maestro durante la clase ni hacen preguntas en clase para no molestar o afectar la continuidad de la clase, sobre todo, para no pasar una vergüenza por si los otros compañeros la consideran una pregunta tonta.

Normalmente al terminar la clase, se acercan al maestro a hacer sus preguntas, y muchas veces todos traen la misma pregunta y el maestro pasa un buen tiempo explicando lo mismo una y otra vez.

Así que cuando no te hagan preguntas en clase, incluso si les dices “¿tienen preguntas?”, no es porque no tengan dudas, sino porque no quieren interrumpir tu clase ni crear problemas a los demás. Te recomiendo que si tienes estudiantes chino hablantes, les digas en clase que, si tienen preguntas, pueden preguntarte después de clase y dales un medio para comunicarse contigo si tienen más preguntas. Ya sea WhatsApp, WeChat, LINE, etc.

Al igual que en occidente, siempre habrá uno o más estudiantes que quieran ser el centro de atención, ya sea por ser los bromistas de la clase, los deportistas, los rebeldes. A estos estudiantes que son más activos, se les puede tomar como ayudantes para alguna actividad, ya que no tendrán tanta vergüenza de hablar en público ni que los vean. Les estás dando lo que quieren y eso les gusta. Te los habrás ganado.

 
Los estudiantes que hablan un poco de inglés lo querrán practicar con el maestro. No solo para mejorarlo, sino para que los otros los vean. Si no hablas chino, este estudiante tiene todo el potencial de ser tu asistente en clase y ayudarte con alguna que otra traducción. Pero mejor si hablas chino y puedes comunicarte con los estudiantes.

Los adolescentes que han crecido asistiendo a escuelas internacionales y que hablan inglés sin ningún problema, tienden a ser más extrovertidos. Son más parecidos a los adolescentes latinos, hablan en voz alta, se distraen fácilmente, no tienen problema en hacer preguntas o decir algo gracioso en plena clase.

 
Con estos he podido hacer actividades que requieran más movimiento, que sean todo un reto y debido a su semejanza con los adolescentes latinos, les puedes hablar de forma más directa.

 
Los adolescentes chino hablantes y los latinos, todos están en busca de un líder, de alguien en quien confiar, que los escuche y que les muestre también respeto. Una forma de ganártelos es, por ejemplo, si les dices que la siguiente clase vas a llevar un juego de mesa, por decir algo, pero al final no lo llevas y no dices nada, los habrás perdido. Si les prometes puntos extras por hacer algo y no se los das, los habrás perdido.

Por lo general, un adolescente es tímido fuera de su zona de confort, tiene la necesidad de ser respetado como individuo, no se ve a sí mismo como un niño ni como un adulto. Está en esa hermosa etapa de descubrimiento por la que todos hemos pasado.


 
Hay más cosas que se podrían decir de los adolescentes chino hablantes, pero lo dejaré para una futura oportunidad. Si deseas que escriba sobre un tema en particular, déjame un comentario para poder tomarlo en cuenta.

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.








martes, 26 de octubre de 2021

Rompiendo paradigmas. Las letras “R, S, C, Z, LL, Y “, en clase de español

Rompiendo paradigmas. Las letras “R, S, C, Z, LL, Y “, en clase de español


Si le preguntamos una persona hispano hablante, la mayoría dirá que el acento de su país es el más neutral, que habla más claro y que pronuncia mejor. Es una discusión de nunca acabar, pues cada uno defiende su punto.

Creo que todos hemos escuchado a personas decir que o quieren estudiar español porque o pueden pronunciar la “R”, o que no saben la diferencia entre “LL – Y”, no digamos preguntas sobre las diferencias entre ceceo – seseo.

Quedemos claros que para un examen DELE, esto no tiene relevancia. En los audios del examen, los estudiantes podrán escuchar diferentes acentos de diferentes países. Ya que este no es un examen de español para una región geográfica determinada. 


Rompiendo paradigmas 

La letra "R"
A mis estudiantes, desde el primer día les aclaro que, si no pueden pronunciar la “R”, no representa ningún problema en español. Les digo pueden practicar si en verdad desean poder pronunciarla, pero para efectos reales, no es la gran cosa. Yo sé que con esto habrá muchos que estarán por decir que esto no es correcto, que los estudiantes deben pronunciar “correctamente” la “R”, porque es una letra muy importante en el idioma español.


 
Vamos a verlo desde otro ángulo para podernos entender. De hecho, hay países donde se pronuncia más fuerte que en otros. Pero que los hispano hablantes lo llamamos “el acento” de ese país. No podemos decir que todo un país habla mal, eso iría tirando a racismo. Disculpen la palabra.

Sin embargo, si en verdad quieren pronunciarla, les recomiendo dos o tres diferentes técnicas, algunas más graciosas que otras, para lograrlo. Les tomará un poco de tiempo, pero con paciencia y mucha práctica lo lograrán.

Pasemos a las letras “C – S – Z”
Algo de lo que todos estamos conscientes, es de la existencia del “ceceo” y el “seseo”. Para ponerlo en palabras más entendibles. En el centro y norte de España es más común que la “C” y la “Z” se pronuncien igual o de forma similar. Mientras que en algunas partes del sur de España y en casi toda Hispanoamérica las letras “C” y “S” se pronuncian igual o de forma similar.


 
¿Cuál es el correcto?
De nuevo, para efectos prácticos de comunicación, ambos son correctos. En ningún caso podemos decir que unos u otros pronuncian mal. En clase, hago la aclaración que un lugar se pronuncia de una forma y en otro de otra. Pero que nos comunicamos sin problema. Incluso en el examen DELE no se evalúa si lo pronuncian de una u otra forma, sino su capacidad de entender cuando otra persona habla.

Tenemos el caso de “LL – Y”
Podemos marcar a los estudiantes las sutiles diferencias en la pronunciación, pero caemos en el mismo caso que los anteriores, en cada país o región puede que se pronuncian ambas igual o no. Y si a esto le agregamos la forma tan especial que tiene la pronunciación argentina sobre estas letras, tenemos ya un verdadero coctel.


 
Y queda mucha tela que cortar, el uso del “vos”, las diferentes palabras para una misma cosa, el uso de “vosotros”, las letras “B – V”, etc.

No podemos enfrascarnos en que los estudiantes deban pronunciar obligadamente con un determinado acento. Sí, lo llamo acento, al final es eso. Debemos ayudar a los estudiantes a comunicarse libremente, a expresarse, a entender el uso de la gramática, a entender que estas diferencias en pronunciación o acento en lugar de dividirnos nos unen. Porque eso lo que hace grande y hermoso el idioma español.

Es mi humilde opinión, puedes tener una opinión diferente.
Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.

lunes, 25 de octubre de 2021

Errores y correcciones. Dijo, "estoy buena", quería decir, "estoy bien"

Errores y correcciones. Dijo, "estoy buena", quería decir, "estoy bien"

Cuando estudiamos un nuevo idioma es común que digamos frases que no tengan sentido, que tengamos errores de gramática, que la pronunciación no sea la correcta. Pero también se da el caso que lo que decimos efectivamente tiene sentido, esté gramaticalmente correcto, la pronunciación sea clara pero que lo que estamos diciendo no sea lo que queríamos decir.

Todos tenemos historias o anécdotas personales de este tipo, de igual forma no es de extrañar que nuestros alumnos también pasen por esta experiencia. Sabemos que debemos corregirlos, pero también es una oportunidad para enseñarles un poco más sobre el idioma español, y muchas veces ese algo, no está en los libros de texto.

Hace unos años, al iniciar la clase y preguntarles “¿cómo estás?”, los estudiantes de inmediato respondieron “estoy bien”, pero al llegar el turno de una chica, ella respondió con toda normalidad, “estoy buena”. Obviamente solo yo había entendido lo que dijo. Así que procedí a explicar que, en español, cuando vemos a alguna chica muy guapa y físicamente atractiva, de forma coloquial decimos “esta buena”. De igual forma cuando las chicas ven a un chico muy guapo y físicamente atractivo, dicen “está bueno”.

Aprovechando el momento, les pedí a las chicas que mencionaran algún deportista, cantante, actor o personaje de televisión que estuviera bueno. No lo pensaron mucho y empezaron a mencionar algunos nombres “XXX está bueno”. Luego le pedí a los chicos que hicieran lo mismo y mencionaron algunos nombres.

Le pregunté nuevamente a la chica en cuestión, “¿Cómo estás?”. A lo que esta vez respondió, “Estoy bien”. Lección aprendida de forma divertida, práctica, sin hacerle pasar una vergüenza y seguro que ninguno del grupo se confundirá una próxima vez.

En otra ocasión, en el texto que estábamos estudiando, una chica hablaba de su primer novio, un chico de secundaria. Entonces surgió la pregunta de parte de los estudiantes hacia mi persona, “Fernando, ¿a qué edad tuviste tu primera novia?”. Después de dar mi respuesta, les devolví la misma pregunta.

Empezaron a responder, “a los 20 años tuve mi primer novio”, otra dijo, “a los 18 años tuve mi primer novio”, pero hubo una chica que dijo sin vacilar, “a los 22 años tuve mi primera vez”. Gramaticalmente correcto, pero no creo que fuera eso lo que quería decir.

Procedí a felicitarla por su pronunciación, que no tenía ningún error de gramática, pero que no era la respuesta a la pregunta. Después de explicar el significado de su respuesta de la chica, de inmediato todos se rieron, incluso ella. Gracias al nivel de confianza que se tienen en ese grupo, ella no pasó un momento incómodo, la ventaja de reírse de sí misma. Lección aprendida.

En una clase de secundaria, practicando pasados, un chico le quería preguntar a una chica si le había gustado su viaje de vacaciones del año pasado. Lo que dijo, “¿Te gusto?”. Lo que quería decir, “¿Te gustó?”. Momento oportuno para enseñar nuevamente la importancia de los acentos en idioma español.

Después de la explicación, todos se rieron y como típicos adolescentes, de inmediato empezaron a bromear entre ellos “¿te gusto?”, “¿te gusto?”, “¿te gusto?”. Y todos respondían entres risas, “¡No me gustas!”. Lección aprendida.


Sé que este momento estarás recordando situaciones similares, te invito a compartirlas en los comentarios. Lo importante es que los estudiantes no pasen una vergüenza, sino que lo vean como algo divertido que le puede pasar a cualquiera y que podamos aprovechar el momento para enseñar algo más allá del libro de texto.

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.


domingo, 24 de octubre de 2021

Nos preocupamos por cómo enseñamos, ¿y la forma cómo aprenden los estudiantes?

Nos preocupamos por cómo enseñamos, ¿y la forma cómo aprenden los estudiantes?

 

Como maestros, nos preocupamos por mejorar nuestra forma de enseñar, al menos así debería ser, de forma más dinámica, con explicaciones más claras y sencillas, con mejores ejemplos, tomando cursos de diferentes técnicas, etc. Todo enfocado a nosotros.

 

Así cómo existen diferentes formas de enseñar, está el otro lado de la moneda, existen diferentes formas de aprender. Y esto es enfocado a nuestros estudiantes.

 

 

Piensa por un momento, si aprendes un idioma, ¿prefieres que las explicaciones sean en tu idioma o en el nuevo idioma? Por ejemplo, los libros de texto europeos tienen todo en español, hasta las explicaciones gramaticales, cuando los estudiantes no tienen el nivel para entender dichas explicaciones. Hay quienes prefieren que las explicaciones en su propio idioma.

 

Cuando aprendemos nuevos vocabularios, a muchos les gusta repetir y repetir hasta memorizarlos, si no los memorizan no se sienten confiados de pasar al siguiente tema o lección. Otros prefieren saber cómo se usan y ponerlos en práctica bajo diferentes situaciones.

 

La gramática, muchos prefieren la explicación en su idioma, entender a la perfección cómo se usa y en qué casos, quieren entender una lectura y dejan la pronunciación para después. Otros prefieren aprender gramáticas con ejemplos y hablar más en lugar de escribir o leer.

 


 

Con las dinámicas en clase es igual, algunos las ven como una pérdida de tiempo, como juegos que les distraen en lugar de ayudarles a concentrarse en el idioma. Otros prefieren aprender con dinámicas y juegos, les ayuda a poner todo el cuerpo en el aprendizaje.

 

La velocidad de aprendizaje no es igual para todos los estudiantes. Atención, no estoy diciendo que unos sean más inteligentes que otros, nada de eso. Pero hay que reconocer que todos aprendemos a diferente velocidad, ya sea por la edad, el interés, el tiempo disponible para repasar fuera de clase, el estrés de trabajo o estudio, la familia, etc.

 

Hay muchas formas de aprender y todas son válidas, cada persona es diferente y como maestros, tenemos que tomarlo en cuenta para guiar al estudiante de mejor forma.

 

Esto es más fácil de hacer en clases privadas, donde toda la atención es para un estudiante y podemos adaptar nuestro estilo de enseñanza a su estilo de aprendizaje. La clase se convierte en una experiencia única para el estudiante y su nivel mejorará rápidamente.

 


 

¿Qué pasa en las clases de grupo? 

¿Cómo nos damos cuenta de ello?

Todos hemos visto que en clases de grupo siempre hay unos más concentrados y otros más distraídos, por decirlo de una forma. He visto que muchas veces los que parecen “distraídos” es porque aprenden muy rápido y estar haciendo actividades les aburre y empiezan a hacer otras cosas.

 

Hace unos años en una clase de niños, había uno que cuando hacíamos alguna actividad para practicar, se levantaba, tomaba unos juguetes, se ponía a dibujar, y los otros niños lo veían fuera de lugar, lo regañaban y pensaban que era mal estudiante.

 


 

¿Qué hice?

Decidí preparar algo más difícil para él. Preparé unas gráficas, unos círculos que dentro tenían las letras desordenadas de una palabra, no digo que estuvieran en línea, no. Las letras estaban dispuestas en toda el área del círculo y los niños tenían que descubrir “la palabra secreta” para ganar puntos.

 

¿Qué pasó?

Cuando el niño vio ese desorden de letras, el niño se quedó quieto, sus ojos se enfocaron, su rostro reflejaba un alto grado de concentración y al cabo de unos segundos decía la palabra escondida, mientras todos los demás seguían luchando con ese rompecabezas. Todos lo felicitaban y querían estar en el mismo grupo con él. Pasó de ser “el niño raro de la clase” a ser “el héroe de la clase”. Fue admirado y tomado en cuenta por los demás.

 


 

Una vez la madre vino a mí y me dijo “Gracias por enseñarle a mi hijo, siempre habla de usted en casa. Usted sabe que no es como los otros niños”. De inmediato le dije, “Señora, su hijo no tiene nada malo, su hijo es muy inteligente, aprende rápido y necesita nuevos retos para seguir aprendiendo”. Me dijo, “¿En serio? Gracias por sus palabras”.

 

Pude ver que no recibía ese tipo de comentarios respecto a su hijo. De hecho, no quiero ni pensar en cuántas veces habrá tenido que escuchar todo lo contrario.

 

Poner a los estudiantes a trabajar en grupo y asignar ejercicios de diferentes grados de dificultad puede mitigar estas diferencias entre estudiantes. Se ayudan mutuamente y el que aprende rápido puede ayudar a enseñar a los otros.

 

Somos dos lados de la misma moneda, maestros y estudiantes.

Saludos desde Taiwán,

Yo soy Fernando.

 

sábado, 23 de octubre de 2021

Intercambios de idioma en clase de español

Intercambios de idioma en clase de español


Si hay algo que emociona a la mayoría de los estudiantes de idiomas, es poder utilizar ese idioma para comunicarse con una persona nativa. Incluso muchos de nosotros hayamos participado en actividades de intercambio alguna vez.

El proveer un ambiente seguro para estas actividades es importante para el beneficio de la clase y para nuestro propio prestigio como maestros. Estos intercambios pueden ser presenciales o en línea.


 
Nuestra experiencia
Con grupos de adultos hemos realizado varios intercambios en línea con personas de España o Latinoamérica que estudian chino, debido a que mis estudiantes son taiwaneses.

Publiqué en algunos grupos de estudiantes de chino que estaba buscando personas interesadas en participar en una actividad de intercambio en línea, donde tendrían la oportunidad de practicar chino con nativos y a la vez, ayudar a mis estudiantes taiwaneses a practicar español.

Era una situación ganar-ganar, era gratis, era en línea y propuse varios horarios y días para que escogieran el que mejor les fuera más conveniente de acuerdo con su disponibilidad y diferencia de horario.


 
Los interesados debían llenar un formulario indicando su nivel de chino, disponibilidad, edad, entre otros datos. Esto para saber con qué grupos convenía mejor colocarlos.

Escogimos a varias personas tomando en cuenta los horarios indicados y les contactamos para conocerlos mejor y saber su nivel de chino, antes de la actividad en vivo. Con algunas personas utilizamos Skype, WhatsApp, Zoom, etc.


 
A nuestros estudiantes les dijimos una semana antes que íbamos a tener una actividad de intercambio en línea y de inmediato saltaron los nervios, muchos nunca habían hablado español con nadie fuera de los maestros. No por falta de oportunidades, sino por falta de confianza en sí mismos para hablar español con desconocidos.

Sabedores de esto, les informamos y orientamos sobre lo que haríamos, les dimos tiempo a preparar sus preguntas, las practicamos en clase y a su vez se emocionaron por escuchar a latinos hablando en chino. Creo que eso les dio mucha curiosidad.

Llegado el día, una o dos horas antes, les envié mensajes a los participantes para que se prepararan, también para asegurarme que no faltaran a la actividad.


 
En cada aula tenemos una pantalla grande, y en ella se proyectó la imagen de la persona participante. Primero se hizo la práctica de chino, donde los extranjeros hacían preguntas sobre Taiwán, la comida, la cultura, etc. Esto ayudó a la autoestima de los estudiantes al ser maestros por unos minutos y ayudar a otros a entender mejor la cultura y el idioma chino.

Después de quince o veinte minutos, pasamos a la práctica de español. La sorpresa y el sentimiento de los estudiantes al darse cuenta de que podían comunicarse en español sin ningún problema no puede expresarse fácilmente en palabras. Nos hicieron sentir orgullosos de su avance.


 
Si la montaña no viene a mí, yo iré a la montaña
No todos tienen la posibilidad de viajar desde Taiwán a un país donde se hable español. Así que este tipo de actividades les pueden ayudar a los estudiantes a acercarse un poco más a la cultura, a conocer a otras personas, a practicar sin temores y sentirse confiados para una situación futura donde tengan que usar español.

Actividades alternativas al intercambio
Hemos llevado a un invitado a la clase para hacer una entrevista en vivo, mejor si es una persona con sentido del humor para que sea más divertida la actividad. O que llegue a dar una charla en español, hablando al mismo nivel de los estudiantes, es decir, con palabras sencillas, no académicas ni de alto perfil laboral.


 
También he llevado a clase a personas que han estudiado español en Taiwán y que después han vivido en España o Suramérica por varios años. Para que compartan sus experiencias, esta actividad no tiene que ser en español, puede ser en el idioma de los estudiantes, en nuestro caso, fue en chino.

Todas estas actividades ayudarán a motivar el interés y la curiosidad por el idioma español y su nuestra cultura. Espero esta experiencia te sea de utilidad.

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.











viernes, 22 de octubre de 2021

Español de negocios es más que un libro de texto

Español de negocios es más que un libro de texto



 
Cada vez hay más estudiantes interesados en estudiar español de negocios, ya sea por deseo de mejorar su nivel, porque lo necesitan en su trabajo, porque quieren estudiar algo específico desde el inicio, etc.

De igual forma, cada vez hay más material enfocado a diferentes sectores industriales como turismo, medicina, hotelería, mundo legal, negocios en general, emprendimiento, inversión, etc.

Para la clase, todos estos materiales son de gran ayuda, lo que hace falta es el toque cultural o de experiencia real que el maestro pueda aportar. Sí, el maestro debe aportar su propio conocimiento al tema. Seguir solamente lo que dice un libro no se siente tan real como compartir alguna anécdota personal.


 
No significa que el maestro deba tener la experiencia laboral en los distintos campos, aunque si tuviera un poco de ella sería mejor, sino que como maestros debemos estar en continuo aprendizaje. Como no podemos haber trabajado en todo, por lo menos podemos estudiar un poco de varias cosas. Como mercadeo o marketing, administración de proyectos, normas de calidad ISO, diseño de páginas web, administración de servicio al cliente, finanzas e inversiones, etc.

Algunos podrían decir que no lo necesitan, porque son maestros de idioma y no es ese su campo, opinión que respeto y que puede ser válida, pero si lo vemos desde el punto de vista de nuestros estudiantes, ese es el mundo en el cual ellos se desenvuelven y bajo ese ambiente necesitan o están interesados en usar español. Así que es una necesidad de nuestro cliente, es decir, nuestro estudiante.


 
Entre los casos que hemos tenido en la escuela están:

Hace unos años tuve un estudiante que era médico y quería aprender español para poder usar en Estados Unidos con pacientes latinos. Él mismo trajo el libro que quería utilizar y tenía una copia para nosotros. Aceptamos el reto y nos pusimos manos a la obra en estudiar el material, diseñar actividades y diálogos para utilizar el contenido en diferentes situaciones.

El estudiante quedó encantado con el resultado, hicimos varios diálogos simulando consultas con pacientes con diferentes dolencias.

En otra ocasión en clase privada, una estudiante sacó el tema del embarazo y exámenes con su ginecóloga, por lo que tuve que hacer un esquema de los órganos reproductivos femeninos en la pizarra, y empezamos a estudiar todo en español. La chica estaba feliz por poder estudiar el tema y que dicho tema no estaba en su libro de texto.


 
Una vez tuvimos una estudiante que deseaba estudiar sobre la fabricación y diseño de zapatos de dama. ¿Por qué? Bueno, ella iba a realizar sus prácticas profesionales en una fábrica en España y deseaba conocer más sobre la producción antes de viajar.

Podría mencionar muchos más casos, pero el punto es que estudiar temas que parecieran no estar relacionados con la enseñanza del idioma, nos dio la posibilidad de atender a estos estudiantes y a los que vinieron después de ellos. Estudiantes con necesidades específicas.


 
Piensa por un momento,
¿Qué has estudiado últimamente?
¿Qué puedes estudiar ahora?
Si te preparas, ellos vendrán y cuando vengan, se quedarán contigo.

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.





jueves, 21 de octubre de 2021

El uso de música y lenguaje corporal para practicar diálogos en clase de español

El uso de música y lenguaje corporal para practicar diálogos en clase de español


Cuando aprendemos un idioma nuevo, uno de los problemas más comunes al que nos enfrentamos es el poder hablar con fluidez. Solemos decir “entiendo más de lo que hablo”, y hasta nos sentimos orgullosos de ello. Pero como maestros, debemos buscar la forma de ayudar a nuestros estudiantes a mejorar esta área.

 
Podemos diseñar actividades donde los estudiantes deban repetir las varias veces y de varias formas hasta que puedan hacerlo fluidamente. Sin embargo, he visto que muchos tienden a memorizar la pronunciación con estos ejercicios. Queda grabado en la memoria a corto plazo, por lo que después de una semana es posible que no recuerden lo que habían dicho.

Las actividades de repetición son de gran ayuda, pero cuando agregamos movimiento a la parte oral, es decir, que al mismo tiempo que se expresan oralmente también lo hagan por medio del lenguaje corporal, estamos dándole al cerebro un movimiento corporal en el cual apoyarse para recordar una palabra, una frase.


 
Por ejemplo, al aprender los tipos de transporte, podemos agregar lenguaje corporal a las palabras “coche”, “barco”, “avión”. Luego, cuando otro día intenten recordar ese vocabulario estarán haciendo el lenguaje corporal automáticamente, sin darse cuenta. Incluso, otros estudiantes al verlo recordarán el vocabulario también.

Ahora pasemos al siguiente nivel, un diálogo hablando con más lenguaje corporal. Suena divertido, lo sé, pero cuando somos principiantes en un idioma y queremos comunicarnos con desconocidos, todos hemos hecho uso del lenguaje corporal más de una vez. 
 
Por si no lo has reconocido aun, estamos hablando de una pequeña obra de teatro. Sí, los estudiantes estarán actuando el diálogo, con gestos, ademanes y movimiento corporal. Y como el movimiento lleva un ritmo, esto les ayudará a mejorar su fluidez, para que cada movimiento coincida con una palabra o expresión.

¡Imagina que tu clase de español sea un pequeño festival de teatro!


 
Ahora pensemos que, en lugar de movimiento corporal, vamos a agregar música al texto. Sí, música y no tiene que ser de una canción en particular, porque si nosotros decidimos la música, los estudiantes podrían no sentirse a gusto con dicha melodía y afectar el aprendizaje.

En clase les hago trabajar en grupos y les doy libertad de escoger la melodía. Varios grupos escogen “feliz cumpleaños”, “tres pequeños tigres”, “despacito”, etc.


 
Te estarás preguntando si hay prueba de que esto funcione. La música ya tiene su propio ritmo y esto es lo que ayuda a los estudiantes a practicar la fluidez. Es por eso por lo que muchas personas aprenden canciones en inglés, por ejemplo, aun cuando su nivel sea de principiante y solo pueden recordar la letra si la cantan. 

A estas alturas ya sabrás lo que deben hacer mis estudiantes. Sí, deben hacer un video de ellos actuando o cantando el diálogo y subirlo al grupo privado de Facebook de la clase.

Esta es parte de mi experiencia, espero te sea de ayuda.

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.

martes, 19 de octubre de 2021

Ser maestro es aprender siempre cosas nuevas para usar en clase

Ser maestro es aprender siempre cosas nuevas para usar en clase


Es cada vez más común el uso de tecnologías en la clase de idiomas, y cada vez hay más y mejores para usar. Ahora más que nunca surgen nuevos materiales con temas actualizados para la clase de español. Hay más maestros que nos decidimos a escribir nuestro propio material. Sin embargo, cada vez hay más maestros que se niegan a actualizarse con tecnologías, materiales e ideas. ¿Por qué será?


 
Ya lo dice el dicho, “no podemos esperar nuevos resultados si seguimos haciendo las cosas de la misma forma”, palabras más palabras menos.

Si los coches, las casas, las computadoras y hasta los relojes de pulsera han cambiado, ¿por qué hay maestros que no quieren cambiar?

Se espera de un chef que prepare mejores platos, de un deportista que sea más rápido, más fuerte, de científico que descubra una cura para una nueva enfermedad, de un ingeniero que diseñe una computadora más potente, de un político que tenga nuevos planes y soluciones. De igual forma, el maestro debe utilizar materiales actualizados, nuevas técnicas de enseñanza, nuevas dinámicas, incluso nuevos chistes.


 
Hace tiempo escuché en una charla TED a un profesor diciendo, “tienes 20 años de experiencia, pero ¿son 20 años de estar actualizándote o de ser una fotocopia de ti mismo?”.
 
Conozco maestros que le tienen miedo a la tecnología, creen que si nos descuidamos nos van a sustituir y seremos obsoletos. Otros piensan que usar juegos o dinámicas es perder el tiempo de clase, dicen no saber como incluir ese tiempo de “juego” en su programa de clase. No quieren siquiera usar un juego de mesa en la clase.

Estoy de acuerdo en que la clase no debe perder su enfoque, que debemos velar por el aprendizaje eficiente de los estudiantes, pero todos conocemos los beneficios del aprendizaje por medio de juegos. No es que los juegos sean una parte distractora, es hacerlos parte del aprendizaje.


 
También está el otro extremo, cuando la clase se convierte en un espectáculo de tecnología y el estudiante llega más por ver que nuevo artilugio utilizará el maestro que por aprender español. Debemos actualizarnos con todas estas herramientas tecnológicas y juegos pero el enfoque principal debe estar en el estudiante y su aprendizaje.
 
Tanto en clase presencial como en línea hemos utilizado aplicaciones como Kahoot, Quizlet, Jamboard, Memrise, por decir algunas, incluso juegos de ahorcado, bingo, uno. Tenemos varios juegos de mesa que utilizamos con diferentes niveles. Muchas veces no podemos resistirnos a entrar a una tienda de juegos para ver si hay algo nuevo que podamos utilizar en clase. Nos gusta hacer dinámicas en grupo también.


 
Hay muchos maestros escribiendo y hablando de “Gamificación”, es bueno escuchar y aprender de otros. Debemos estar en un continuo aprendizaje.

¿Te gusta usar juegos de mesa en tu clase?
¿Qué aplicaciones utilizas?

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.



¿Tiene el maestro permiso de no recordar o no saber algo?

¿Tiene el maestro permiso de no recordar o no saber algo?


En más de una ocasión nos hemos visto en la situación de que no recordamos una palabra, un acento, una respuesta, etc. Si no sabemos manejar bien esta situación, nos puede llevar a cometer más errores, dar un mal mensaje, dejar en duda nuestra reputación como maestros.
 


Muchos han sentido ese sudor frío corriendo por la espalda cuando se han quedado petrificados frente a la pizarra, tratando de recordar si se escribe “gobierno” o “govierno”, por poner un ejemplo. Empezamos a dudar por un segundo que se hace eterno y al final decidimos escribir “la autoridad del país”.

No queremos cometer errores, tenemos un pánico a ellos, y no es algo que sea parte de nuestra naturaleza, es algo que nos han grabado en el chip de la memoria, “cometer errores es malo”.


 
Sin embargo, nos gusta animar a nuestros estudiantes a hablar sin miedo a cometer errores, les decimos que lo importante es que aprendan a comunicarse, que los errores los iremos corrigiendo, que para eso estamos los maestros. Pero lo aplicamos solo a ellos, porque nosotros nos negamos a cometerlos y los evitamos a toda costa.

De hecho, no tiene nada de malo que el maestro se equivoque, todos somos humanos y no estamos exentos de cometer errores.


 
Por ejemplo, con la palabra “gobierno” o “govierno”, si un estudiante me corrige durante una clase, digo “disculpen el error”, le doy las gracias, lo felicito por darse cuenta, le elevo su autoestima sin perder la mía.

Si me hacen una pregunta sobre gramática, pero me doy cuenta de que debo revisar el tema e investigar un poco para dar una respuesta que aclare la duda, con ejemplos fáciles de entender; les digo que lo voy a investigar y en la siguiente clase les daré una explicación con ejemplos. Y debemos cumplirlo porque a los estudiantes no se les olvidará y estarán esperando una respuesta.


 
Nos puede pasar no solo con gramática, también con frases o dichos de un determinado país, esas expresiones que pueden aparecer en una serie, un libro, una canción o un anuncio de televisión.

El idioma es un ente vivo, que evoluciona y se adapta a las nuevas tendencias musicales, tecnológicas, políticas internacionales, etc. Me ha tocado investigar alguna expresión colombiana, argentina o española. Es la belleza del idioma español, su evolución y diversidad.


 
No nos preocupemos por cometer errores, son oportunidades para aprender más de nuestro propio idioma.

Saludos desde Taiwán,
Yo soy Fernando.

lunes, 18 de octubre de 2021

¿Qué hacer si los estudiantes cancelan mucho la clase?

¿Qué hacer si los estudiantes cancelan mucho la clase?

 

A todos nos ha pasado que hemos pasado tiempo preparando la clase, tenemos preparada la actividad de introducción, un repaso de la clase anterior, tarjetas o PowerPoint con el vocabulario nuevo, dinámica o dinámicas para practicarlo y ayudar a que lo recuerden, la gramática nueva y su consiguiente actividad, un cierre, tarea, etc. Y dos horas antes de la clase si no es que menos tiempo antes, el estudiante avisa que no puede asistir y desea cancelar la clase.

 


Le decimos que no pasa nada y quedamos para la siguiente clase, le deseamos que la emergencia que haya tenido no sea nada grave. Y luego viene el dilema, ¿esa clase se cobra o solo se pospone?

 

Desde el punto de vista del maestro, hemos invertido tiempo y cerebro para esa clase, sería justo cobrar por dicha preparación, aunque el tema se de la siguiente vez, igualmente debemos volver a repasar nuestro plan de clase.

 

Desde el punto de vista del estudiante, no ve razón de pagar por un servicio que no ha recibido, después de todo, no es su culpa que le haya surgido algo de ultimo momento. O quizás piense que tiene derecho a cancelar porque nunca se dijo que no podía hacerlo.

 

Cuando con mi esposa empezamos a dar clases de español por nuestra cuenta, nos topamos un par de veces con esta situación. Le dedicamos un tiempo a buscar la manera de evitar esta situación. Te compartiré lo que hicimos y ahora que tenemos nuestra escuela, lo seguimos haciendo.

 


 

Redactamos un “Acuerdo de cortesía”, el cual se le muestra al estudiante al momento de registrarse, el cual contiene:

 

Lugar

Esto es para evitar que la clase sea una semana en una cafetería, otra semana en la clase, otra semana en su oficina. Es mejor tener un lugar fijo.

 

Hora

El horario es fijo, para evitar que el estudiante o el maestro olviden la hora de clase de una semana en particular. Así los dos pueden y deber tener ese tiempo reservado en su agenda.

 

Frecuencia

Esto depende de la disponibilidad del estudiante y maestro, puede ser una vez por semana o dos veces por semana, si el estudiante desea clase todos los días debe estar indicado aquí.

 

Fecha de inicio y final de las clases

Si un estudiante decide comprar un paquete de doce horas de clase, por poner un ejemplo, y si la clase es una vez por semana de una hora y media, se determina la fecha inicial y final del paquete. Nosotros damos un 10% de tiempo adicional por cualquier eventualidad. Así el estudiante ya tiene claro que las horas que compra tienen caducidad.

 


 

Ausencias

Aquí está la clave. Todos entendemos que tanto estudiantes como maestros pueden tener emergencias y que en un momento dado no puedan asistir a la clase. Así que tenemos una regla de ausencias que se aplica a ambos.

 

Les explicamos a los estudiantes que queremos evitar cancelaciones, porque afectan el aprendizaje del idioma, avanzará muy lentamente y pasará más tiempo repasando el contenido anterior que aprendiendo algo nuevo.

 

El estudiante puede cancelar la clase sin problema ni cargo alguno siempre y cuando el aviso sea 24 horas antes de la clase. Es decir, si la clase es martes de 14:00 a 15:30, entonces el aviso debe ser mínimo el lunes antes de las 14:00. Caso contrario la clase se cobrará.

 

Si la cancelación es por motivos de enfermedad, el aviso puede ser hasta tres horas antes de la clase. Caso contrario se cobrará la clase.

 

Lo mismo se aplica para el maestro, si cancela la clase con menos de 24 horas de anticipación, deberá dar una clase adicional totalmente libre de cargo.

 

¿Cómo evitar que cancelen varias veces incluso con 24 horas de anticipación?

Recordemos que hemos determinado una fecha de caducidad de las horas compradas. Esto implica que, aun cancelando varias veces, no puede pasarse de dicha fecha o perderá las horas. Podría cancelar un máximo de dos veces, por ejemplo, y no más.

 

¿Qué opción tiene el estudiante?

Tampoco somos unos tiranos. Dos o tres semanas antes de la fecha de caducidad, le recordamos al estudiante que no podrá terminar las horas dentro del tiempo límite y le preguntamos si desea tener clase una o dos veces más por semana. Les damos opciones.

 


 

Algo más, las clases empiezan una semana después de realizar el pago o por lo menos un depósito, el resto lo pagará el primer día antes de entrar a la clase.

 

El acuerdo es firmado por nosotros y el estudiante, con copia para cada uno. Si alguien no estuviera de acuerdo con lo anterior porque quiere tener libertad de cancelar en cualquier momento, cosa que ya nos ha sucedido, no pasa nada. Le damos las gracias por comunicarse con nosotros, pero dejamos claro que esas son nuestras reglas. Le deseamos lo mejor y que pueda encontrar una clase que se ajuste a sus necesidades.

 

Es mejor evitar situaciones incómodas antes de que ocurran.



¿Casos especiales?

Siempre hay, pero esos se deben tratar por separado.

 

Este acuerdo está escrito en el idioma materno de los estudiantes para que no tengan ninguna duda y estén más confiados.

 

Y dime, ¿cómo haces para evitar estas situaciones?

 

Saludos desde Taiwán,

Yo soy Fernando.


 

domingo, 17 de octubre de 2021

¿Maestro nativo o no nativo?

¿Maestro nativo o no nativo?

 

Esta es una pregunta que se hacen los estudiantes al momento de escoger un maestro y que ellos a su vez hacen a la escuela antes de registrarse. Es una pregunta más profunda de lo que parece y no tiene una respuesta tan fácil como pareciera a simple vista.

 

Y de escoger a un maestro nativo, la siguiente pregunta que se hacen los estudiantes es “¿De dónde es el maestro?”.  

 

 

Te voy a dar mi punto de vista, puedes tener una opinión diferente, no hay problema.

 

Entre las ventajas que puede tener un maestro nativo están:

- Conoce el idioma de toda la vida, por lo que el manejo de vocabularios difíciles será más fácil para este maestro. Además de los dichos, refranes, sarcasmos, historia, etc.

 

- Podrá expresar las diferencias culturales de un país a otro y hablar sobre las fiestas locales y tradiciones. Tendrá algunas historias interesantes para contar de su niñez, adolescencia o años mozos.

 

- Su acento es natural.

 


 

Hablando de acento, pasamos a la pregunta “¿De dónde es el maestro?”. En realidad, el acento no es tan importante como algunos piensan. Ya que la gramática será la misma. Voy a explicarme, cuando me preguntan sobre el acento del maestro en nuestra escuela les pongo el ejemplo el idioma inglés, no es igual el acento de Inglaterra con el de Estados Unidos, pero sigue siendo inglés. Con sus variaciones locales y culturales.

 

Respeto el acento de cada persona y enseño que esto en lugar de dividirnos, habla de la riqueza del idioma español. Así lo pienso y así lo enseño.

 

Los estudiantes que tienen preferencia por maestros nativos se fijarán en todos estos detalles.

 


 

Por otro lado, tenemos los maestros no nativos quienes también tienen sus ventajas:

- Han aprendido el idioma, por lo que conocen y entienden mejor las dificultades de los estudiantes. Saben qué gramáticas o vocabularios pueden ser más difíciles o crear confusión. Por lo que prepararán su clase para solucionar estos problemas.

 

- Se pueden comunicar mejor con los estudiantes. Cuando estos tienen dudas y no tienen nivel para hacerlo en español, siempre recurrirán a su idioma materno (ya sea chino, francés, árabe o cualquier otro idioma), para hacer preguntas. También cosas relacionadas a cambios de horario, descansos y toda situación relacionada con la administración de la clase.

 

- Muchos estudiantes se sienten más cómodos con un maestro de su misma nacionalidad, porque conocerá mejor su contexto cultural y podrá enseñar mejor sobre el choque cultural, puntos de vista y similitudes que existan.

 


 

Al final no hay uno mejor que otro, solamente somos complementarios unos de los otros. El estudiante puede tener sus preferencias y son totalmente válidas. Lo importante es que todos llevamos el idioma y la cultura a la vida del estudiante.

 

Saludos desde Taiwán,

Yo soy Fernando.